El precio de la vivienda usada cerró 2025 con subidas de dos dígitos en las dos grandes capitales españolas.
En Barcelona, el metro cuadrado alcanzó los 5.346 euros de media en diciembre, un 12% más que un año antes, según el último informe de Fotocasa.
Subida más fuerte en Madrid
En Madrid, el incremento fue aún mayor. El precio medio llegó a 6.463 euros el metro cuadrado, tras subir un 17% interanual.
Así, la brecha entre ambas ciudades se amplía: la capital supera ya en un 21% a Barcelona.
Un piso tipo de 80 metros cuadrados cuesta alrededor de 428.000 euros en Barcelona. En Madrid, supera los 517.000 euros.
Viviendas en el Poble-sec
Sarrià-Sant Gervasi, el más exclusivo
En la capital catalana, todos los distritos registran incrementos.
El más caro es Sarrià-Sant Gervasi, donde el precio medio se sitúa en 7.367 euros por metro cuadrado tras una subida del 20% en el último año.
Le siguen Eixample, con 6.653 euros el metro cuadrado, y Les Corts, con 6.293 euros el metro cuadrado.
También superan los 5.000 euros distritos como Gràcia, Ciutat Vella y Sant Martí.
Casetes de l'Encarnació de la Vila de Gràcia
Nou Barris, el más barato
En el extremo opuesto se sitúa Nou Barris, el más asequible, con 3.247 euros el metro cuadrado aunque también sube un 13% interanual.
Barcelona se acerca así a su máximo histórico de 2007. La presión de la demanda y la escasez de oferta explican buena parte de esta tendencia.
Más vivienda social ante el alza de precios
En este contexto, crece la necesidad de ampliar el parque de vivienda asequible. Este viernes, 13 de febrero, el Ayuntamiento entregó 44 pisos de alquiler asequible en el barrio del El Raval.
La promoción, llamada Les Palmeres, se ubica en la calle de Sant Martí y forma parte del convenio ESAL con entidades del tercer sector. Incluye ocho viviendas de un dormitorio y 36 de dos con arrendamientos que oscilan entre 417 y 553 euros mensuales, más gastos.
Barcelona entrega 44 viviendas de alquiler asequible en Raval
Dos modelos de ciudad
Hace un mes, el 13 de enero, los alcaldes de Barcelona y Madrid comparecieron en el Senado para explicar sus políticas de vivienda, dejando claras sus diferencias.
Jaume Collboni defendió el modelo barcelonés, basado en el control de los alquileres, la regulación de las zonas tensionadas y la eliminación de pisos turísticos.
Unas medidas que, según el alcalde de Barcelona, han frenado el incremento del precio del arrendamiento.
Por su parte, José Luis Martínez Almeida presentó la estrategia madrileña, centrada en incentivar la inversión privada, agilizar los trámites y aumentar la oferta de suelo para construir nuevas viviendas.
Criticó la regulación de los precios, que, a su juicio, reduce la oferta y dificulta la movilidad del mercado.
