En medio de una crisis de vivienda sin precedentes, dos mentes prodigiosas han creado Aridditive, una startup deeptech capaz de transformar la industria de la construcción tal y como la conocemos. A través de la impresión 3D de hormigón, un sistema pionero que impulsa una construcción adaptada al futuro, la empresa desarrolla piezas sostenibles de bajo impacto ambiental.
Detrás del proyecto están Roger Uceda y Arnau Cumelles, quienes han trasladado el hormigón del laboratorio a aplicaciones reales en arquitectura, interiorismo, mobiliario urbano y construcción. “Aridditive nace de la necesidad de cambiar la manera en que imaginamos, diseñamos y fabricamos nuestro entorno”, expresa Cumelles en conversación con Metrópoli.
Aunque apenas tiene un año de vida útil, la empresa empezó a fraguarse hace una década en las aulas de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Ahora cuenta con una planta de producción de 1.000 metros cuadrados en Sant Vicenç dels Horts, una ubicación estratégica que permite estar cerca de Barcelona y generar sinergias con compañías del sector, como Cementos Molins.
Reforma ‘fugaz’ de Sutton
Uno de sus encargos más destacados ha sido la reforma integral de la discoteca Sutton, en Barcelona. Aridditive asumió el reto de fabricar todo el esqueleto interior de la sala principal: la mesa del DJ, la barra, los escalones y los sofás de la zona VIP, entre otros. Y lo hizo, además, en tiempo récord. “No solo cumplimos los plazos, los reducimos”, destacan sus fundadores.
El proyecto no solo consistió en imprimir piezas. La clave fue transformar una reforma interior compleja en un proceso controlado. Además –señalan– el diseño no era fácil: “tenía geometrías curvas y elementos integrados en la experiencia espacial del club”.
Arnau Cumelles, cofundador de Aridditive, en la planta de Sant Vicenç dels Horts
El papel de Aridditive consistió en imprimir en 3D los elementos funcionales de hormigón, produciendo las piezas fuera de obra y desacoplando fabricación e instalación. “El uso de hormigón prefabricado aporta resistencia y durabilidad al fuego, aspectos especialmente relevantes en un espacio de ocio nocturno con alta afluencia y uso continuo”, señala su cofundador.
La producción fuera de obra permitió avanzar mientras se preparaba la intervención en el local. “Lo prefabricamos todo en nuestra nave”, apunta Cumelles. Industrializar parte de la reforma les permitió ganar velocidad “sin renunciar al diseño ni a la calidad constructiva”. Una vez impresos todos los elementos, estos se integraron con revestimientos, tapicería, madera y cerámica.
“Sutton es una prueba real de cómo la fabricación digital puede cambiar la forma de ejecutar reformas complejas en entornos comerciales”, señalan. Lo que inicialmente estaba previsto para ocho semanas terminó completándose en tan solo dos.
Un 45% menos de CO₂
La intervención en Sutton marcó un cambio de paradigma: pasar de interpretar geometrías complejas directamente en obra a fabricarlas digitalmente y trasladarlas al espacio tras su validación. Para Aridditive, esto representa un caso de éxito de la aplicación directa de la impresión de hormigón al interiorismo de alto impacto, no como una demostración tecnológica, sino como herramienta real para resolver un problema de diseño.
Impresiones de hormigón para la reforma de la discoteca Sutton
El proyecto empleó aproximadamente 60 toneladas de hormigón frente a las 110 que se estimaban con procesos convencionales. Esta reducción del 45% permitió evitar la emisión de unas 50 toneladas de CO₂ asociadas a la producción y al transporte de materiales.
“La sostenibilidad no se limita al ahorro de material. También se refleja en la forma de construir: reducir desperdicios, fabricar únicamente lo necesario, anticipar decisiones fuera de obra y mejorar la precisión de todo el proceso”, expresan.
Nuevo centro en Igualada
La startup barcelonesa cuenta con una quincena de empleados, distribuidos a partes iguales entre la producción de piezas y el desarrollo de las impresoras, su core business.
La compañía echó a andar hace solo un año, pero ya está presente en cinco países europeos: España, Italia, Francia, Portugal y Marruecos. En su primer año ha facturado 300.000 euros y prevé alcanzar el millón de euros en 2026. Próximamente, Cumelles avanza a este medio que abrirán un nuevo centro productivo en Igualada (Barcelona), que funcionará como núcleo estratégico para el diseño y el desarrollo de nuevos proyectos.
El último reconocimiento que Aridditive ha recibido ha sido en los Premios EmprendeXXI de CaixaBank, que el pasado 28 de mayo celebraron su 19.ª edición en la capital catalana.
