El turismo en España cerró 2025 con cifras de récord y una clara bicefalia.
Según el último informe publicado por la consultora internacional Colliers, Barcelona y Madrid siguen estrategias y dinámicas distintas, pero ambas comparten un denominador común: su innegable atractivo para el mercado internacional.
En el balance anual de este duelo turístico, Barcelona logró retener su histórico liderazgo en volumen de pernoctaciones, alcanzando los 21,7 millones frente a los 21,4 millones registrados por la capital española. Sin embargo, Madrid demostró una rotación excepcional y una gran capacidad de atracción al consolidarse como el destino urbano con mayor volumen de viajeros, recibiendo a 10,4 millones de turistas a lo largo del año.
En cuanto a la duración de estas visitas, la estancia media siguió siendo ligeramente superior en la capital catalana, con 2,4 días frente a los 2,1 días de Madrid.
Dos turistas junto al Arc del Trionf de Barcelona haciéndose un selfie
Madrid: rotación y foco internacional
La capital de España se quedó a las puertas de igualar a Barcelona en noches de hotel, registrando 21,4 millones de pernoctaciones.
El éxito del modelo madrileño, según destaca el informe, radica en su altísima capacidad para atraer volumen de personas, aunque sus visitas sean ligeramente más breves --2,1 días de media frente a los 2,4 de la capital catalana--.
El gran motor de Madrid durante 2025 fue el turista extranjero. El 66 % de su demanda provino de fuera de nuestras fronteras, con un mercado liderado con fuerza por los visitantes norteamericanos, seguidos muy de cerca por italianos y franceses.
Barcelona, límite urbanístico y máxima rentabilidad
El escenario en la capital catalana es diametralmente opuesto en cuanto a estrategia de crecimiento.
Turistas en Barcelona en una imagen de archivo
Barcelona opera actualmente en un mercado fuertemente limitado por la regulación urbanística y la escasez de suelo disponible. Su parque hotelero parece haber tocado techo en cuanto a tamaño, estabilizándose en 680 hoteles y 88.000 camas.
Ante la imposibilidad de expandir la oferta de alojamiento, el mercado barcelonés ha virado hacia la optimización. Los inversores y operadores se están centrando en el reposicionamiento de los activos ya existentes, buscando un turismo de mayor calidad y gasto.
Esta estrategia ha consolidado a Barcelona como el destino urbano con mayor rentabilidad hotelera de España. Operando en un mercado calificado por Colliers como "altamente maduro", la capital catalana cerró 2025 con cifras de récord en sus balances financieros, con una ocupación media del 80,7 %, una tarifa media diaria (ADR) de 177,4 euros e ingresos por habitación disponible (RevPAR) de 143,1 euros.
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