Las empresas surgidas del Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) han captado más de 100 millones de euros de inversión privada y han creado más de 600 puestos de trabajo durante los últimos diez años, coincidiendo con el décimo aniversario de la primera spin-off impulsada por el centro.
Desde la creación de Nostrum Biodiscovery, el BSC ha promovido un total de 15 compañías de base tecnológica, consolidando su apuesta por trasladar la investigación científica al tejido empresarial.
Más empleo y tecnologías transferidas al mercado
Según ha informado el centro, esta estrategia de transferencia tecnológica ha permitido generar más de 600 empleos altamente cualificados, la mayoría de ellos en Barcelona, además de llevar al mercado 45 tecnologías desarrolladas en el entorno investigador.
El Rey Felipe VI y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, durante su visita al Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), en una imagen de archivo.
El director del BSC, Mateo Valero, ha destacado que el objetivo siempre ha sido transformar la investigación en "soluciones tecnológicas reales" que contribuyan a mejorar la competitividad y tengan impacto económico y social.
Colaboración con universidades y centros de investigación
Las spin-off impulsadas por el BSC han contado con la participación de instituciones co mo la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), el CSIC, la Universitat de Barcelona (UB), el Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR) o el Imperial College London.
Además de impulsar nuevas empresas, el centro ha desarrollado iniciativas de transferencia inversa para incorporar al ámbito investigador tecnologías creadas por las propias spin-off, reforzando así la conexión entre ciencia, innovación y empresa.
