Aumentar la edificabilidad de los inmuebles, reconvertir oficinas y hoteles en vivienda y subdividir grandes pisos son algunas de las medidas que desde hace años se han planteado para hacer frente a la crisis de acceso a la vivienda desde distintos ámbitos, tanto por parte de las administraciones públicas como del sector inmobiliario.
El Govern de Salvador Illa y los comunes han pactado este viernes, 24 de julio, un plan que recoge estas iniciativas, siempre que supongan el incremento del parque de vivienda protegida en los municipios tensionados, como Barcelona y su área metropolitana.
Aplicables hasta 2030
El Departament de Territori de la Generalitat ha informado que ambos grupos parlamentarios han registrado en el Parlament una proposición de ley para acelerar la construcción de los pisos asequibles en mercados tensionados.
La batería de medidas, que forman parte del acuerdo alcanzado para los Presupuestos de 2026, es de carácter temporal y excepcional, además de que se pueden aplicar sin necesidad de modificar el planeamiento urbanístico.
En principio, estarán vigentes hasta 2030, con la posibilidad de prórroga mediante el acuerdo del Govern.
"Vivimos un momento de emergencia residencial que exige más capacidad de actuación, más cooperación con todas las instituciones y menos tiempo entre la planificación y la ejecución de las obras", ha afirmado la consellera de Territori, Sílvia Paneque.
Sílvia Paneque y Jéssica Albiach presentan una proposición de ley para incrementar la construcción de VPO
Oficinas, hoteles y aparcamientos
Así, el PSC y los comunes proponen crear vivienda protegida (VPO) en suelo de uso terciario destinado a oficinas, edificios hoteleros y aparcamientos privados en altura, siempre que las nuevas viviendas ocupen al menos el 50% de la superficie construida del edificio.
Además, cuando así lo acuerde el Ayuntamiento, se facilitará la reconversión de locales comerciales en planta baja en VPO, con una superficie mínima de 50 metros cuadrados.
Una imagen del 22@ de Barcelona, donde Colau quiere eliminar aparcamiento y dar más espacio a las bicis / ARCHIVO
Un 20% más de densidad
La medida permite incrementar en un 20% la edificabilidad residencial, incluso superando la altura reguladora, para construir VPO en suelos o edificios de uso terciario y equipamientos comunitarios, en ambos casos cuando estén aislados.
También se contempla aumentar hasta un 20% la densidad prevista en suelos urbanos no consolidados y urbanizables y añadir nuevas plantas destinadas a VPO en edificios que ya hayan agotado su edificabilidad, pero que todavía dispongan de altura disponible.
La proposición matiza que estas ampliaciones no podrán superar la altura real de las medianeras de los edificios colindantes y, para garantizar la protección pública, si el edificio se derriba y se construye uno nuevo, deberá incorporar el mismo número de viviendas protegidas.
Viviendas sociales de alquiler en Barcelona
Subdivisión de grandes pisos
La iniciativa parlamentaria facilita la subdivisión y la reconversión de despachos en viviendas protegidas con una superficie mínima de 50 metros cuadrados.
En caso de subdivisión, la nueva vivienda deberá ser protegida y, cuando se trate de un cambio de uso o de un cambio de uso con subdivisión, toda la superficie transformada deberá destinarse a VPO.
Finalmente, se permitirá construir vivienda protegida en parcelas que actualmente no reúnen las condiciones mínimas de edificación, siempre que cumplan los requisitos de habitabilidad.
Vista aérea del Eixample de Barcelona / iStock
Las nuevas viviendas serán de uso habitual
Por otro lado, la normativa blinda el uso de residencia habitual y permanente de todas las nuevas viviendas construidas al amparo de licencias solicitadas desde la entrada en vigor de la ley.
Esta disposición podrá materializarse en las viviendas en propiedad para uso propio o familiar y las destinadas a alquileres de larga duración.
Los ayuntamientos que lo deseen, podrán excluir esta obligación y permitir otros usos residenciales mediante un acuerdo del pleno municipal cuando acrediten la suficiencia de vivienda habitual y permanente, especifica la propuesta.
Barcelona, en contra de aumentar la densidad
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha expresado en diversas ocasiones su rechazo a aumentar la densidad en la ciudad, pues asegura que Barcelona se arriesgaría a perder su identidad.
No obstante, durante el ecuador de su mandato sí que se mostró a favor de realizar una Modificación del Plan General Metropolitano para convertir el suelo de oficinas del 22@ en residencial, una demanda extendida entre el sector inmobiliario.
Por otro lado, Antonio Balmón, alcalde de Cornellà y vicepresidente del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), es un firme defensor de la construcción en vertical.
En una entrevista reciente en Hotel Metrópoli, afirmó que "el AMB trabaja para ser el interlocutor único en políticas de planeamiento y de urbanismo de la Barcelona metropolitana” y defendió la necesidad de agilizar procesos administrativos.
Paralización de la oferta
En cuanto a la subdivisión de despachos y viviendas para hacer VPO, cabe recordar que esta medida ya se recoge en la reserva del 30% de vivienda pactada durante el mandato de Ada Colau para los pisos de 600 metros cuadrados.
Una medida que ha dado resultados "insuficientes", tal y como ha reconocido la teniente de alcalde Laia Bonet en el pleno de este viernes, y que ha dado como resultado 34 viviendas construidas en ocho años.
Este umbral desciende a los 400 metros cuadrados en el caso de los barrios de Gràcia, según la Modificación del Plano General Metropolitano que rige la zona y que tumbó el Tribunal Superior de Justícia hace unas semanas al considerar que no era viable económicamente para los propietarios.
