Wallbox trasladará a Barcelona la producción que hasta ahora realizaba en su fábrica de Arlington, en Texas. La planta estadounidense seguirá funcionando, pero cambiará de actividad y se convertirá en un centro de servicio y logística para el mercado de América del Norte.
La decisión responde, según ha explicado la compañía catalana, a la voluntad de reducir el coste global de fabricación. El cambio supondrá un ajuste de plantilla de 11 trabajadores en Arlington, que se llevará a cabo durante el último trimestre de este año.
El traslado de la producción a Barcelona también implicará nuevas incorporaciones en la capital catalana. A principios de año, Wallbox ya había llevado a Barcelona desde Texas la producción destinada a Canadá. Ahora hará lo mismo con los cargadores domésticos que se fabricaban en Arlington para el mercado estadounidense.
Cargador de coche eléctrico de Wallbox / WALLBOX
Con este cambio, Wallbox concentrará la fabricación de cargadores para vehículos eléctricos en sus plantas de Barcelona, situada en la Zona Franca y próxima a su sede, y Alemania. La compañía mantendrá además la producción de enchufes en una planta ubicada en Marruecos.
Más de 100.000 cargadores fabricados en Texas
La planta de Arlington comenzó a operar a finales de 2022 y hace poco más de un año Wallbox comunicó que había superado los 100.000 cargadores producidos allí. El mercado norteamericano representó el 23 % de los ingresos del grupo durante el segundo trimestre.
El cierre de la producción en Texas se produce menos de medio año después de que la empresa completara un plan de reestructuración financiera. El proceso incluía la refinanciación de aproximadamente 169,6 millones de euros de deuda financiera pendiente y una ampliación de capital.
Proveedor de energía Wallbox de Mercedes
La compañía cerró el primer trimestre de 2026 con un EBITDA ajustado negativo de seis millones de euros, aunque esta cifra supuso una mejora del 23 % respecto al mismo periodo del año anterior.
En cambio, los ingresos cayeron un 21 % entre enero y marzo, hasta los 29,7 millones de euros. Wallbox atribuyó esta evolución al impacto temporal del plan integral de refinanciación y a factores geoestratégicos globales.
Con el traslado de la producción estadounidense, Barcelona gana peso dentro de la estructura industrial de Wallbox, que concentrará en la planta de la Zona Franca parte de la fabricación que hasta ahora se realizaba al otro lado del Atlántico.
