El histórico edificio de El Corte Inglés en Portal de l’Àngel ha sido, durante un siglo, un referente comercial del centro de Barcelona. Sin embargo, el cierre de los almacenes a mediados de 2024 y su transformación en un espacio mixto lo han convertido en una operación inmobiliaria de gran calado.
Detrás del inmueble están la gestora estadounidense Ares y el fondo neerlandés Redevco, que buscan rentabilizar uno de los enclaves comerciales más cotizados de la ciudad.
De hecho, recientemente lo han sacado a bolsa por 113 millones de euros, tal como adelantó El Economista.
Este movimiento pone sobre la mesa una cuestión que va más allá de la operación: cómo convierten los grandes inversores edificios emblemáticos en activos capaces de generar rentabilidad a largo plazo.
Valor a largo plazo
Según apuntan los expertos, la clave no solo está en transformar el inmueble, sino también su estructura de ingresos. En el caso del antiguo El Corte Inglés, se ha pasado de un gran almacén con un único operador a un activo mixto, con retail en las plantas inferiores y oficinas AAA en las superiores.
“Una estrategia que permite diversificar ocupantes, rentas y riesgos”, señala Carlos Bajo, managing director de Laborde Marcet, a Metrópoli.
Imagen de archivo del antiguo El Corte Inglés de Portal de l’Àngel
Según el mismo, esta pluralidad aporta mayor calidad, mejores inquilinos, contratos sólidos e ingresos más estables. Y todo ello manteniendo el carácter patrimonial del edificio.
“Al final, el fondo está convirtiendo una ubicación y un edificio excepcionales en un flujo de caja recurrente y sostenible, buscando incrementar su valor a largo plazo”, añade.
¿Un caso aislado?
La reconversión del antiguo El Corte Inglés no es un caso aislado. Según los expertos, la estrategia de reposicionar activos emblemáticos para generar valor mediante su rehabilitación y la incorporación de nuevos usos también forma parte de este tipo de operaciones.
“La utilización de vehículos como una SOCIMI permite una estructura fiscal más eficiente para la tenencia y explotación de activos inmobiliarios, siempre que se cumplan los requisitos legales aplicables”, explica el managing director.
“En una inversión de esta dimensión, la fiscalidad es una variable relevante y puede favorecer la rentabilidad neta para la propiedad”, añade.
Dicho esto, la estrategia puede replicarse, siendo además este un activo excepcional en una ubicación ultra-prime. “Pocos inmuebles en Barcelona reúnen esta escala, visibilidad, valor patrimonial y capacidad de reposicionamiento”, destaca Bajo.
Demanda más selectiva
Con los años, la demanda comercial en Portal de l’Àngel se ha vuelto cada vez más selectiva. Según el manager de Laborde, las marcas ya no buscan únicamente instalarse en una calle prime, sino en locales que reúnan una buena fachada, visibilidad, superficies eficientes y una renta que pueda justificarse con el potencial de ventas.
“La ubicación continúa siendo fundamental, pero ya no es suficiente por sí sola”, apunta a este digital.
En los últimos años, además, se ha diversificado el perfil del operador. “Portal de l’Àngel mantiene su fortaleza en moda y gran consumo e incorpora nuevos conceptos y experiencias de marca.
La transformación del antiguo El Corte Inglés debería contribuir a modernizar la oferta y reforzar el posicionamiento del eje”, concluye.
Imagen de archivo del antiguo El Corte Inglés de Portal de l’Àngel
Entrada de Revolut
Uno de los inquilinos estrella del edificio será Revolut, como ya se dio a conocer a finales de agosto. El neobanco aterrizará en el número 19 para instalar su primera oficina “inmersiva” en Europa.
La apertura está prevista para finales de este año o principios del siguiente.
Según detalló la compañía, el local será un espacio polivalente donde los clientes podrán conocer los productos, recibir asesoramiento y resolver dudas, con un diseño pensado para una experiencia “cercana y sin las barreras de la banca tradicional”.
Historia del edificio
El edificio que ocupó El Corte Inglés fue diseñado por el arquitecto Arnald Calvet e inaugurado el 25 de octubre de 1926 por los almacenes Can Jorba, que estuvieron allí hasta 1963.
Fue entonces cuando las madrileñas Galerías Preciados abrieron bajo el nombre de Jorba Preciados, justo un año después de que El Corte Inglés se instalara en plaza Catalunya –y donde todavía se mantiene–.
Almacenes Can Jorba de Portal de l’Àngel en una imagen de archivo
Finalmente, El Corte Inglés adquirió el activo en 1995 y abrió tras las obras, tres años después. Este mes, el edificio ha cumplido su primer centenario.
En verano de 2022, Ares y Redevco adquirieron el inmueble por más de 200 millones entre adquisición y transformación. El vendedor fue el propio El Corte Inglés, que entonces estaba inmerso en un plan de desinversión de activos y reposicionamiento de sus centros comerciales.
El grupo de grandes almacenes continuó en este edificio hasta agosto de 2024, cerrando para siempre el día 31.
