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Protesta inédita este viernes, 30 de enero, en la plaza Sant Jaume de Barcelona. Decenas de agentes de la Guardia Urbana se han concentrado para protestar contra el nuevo convenio laboral 2025-2028, que el Ayuntamiento ha ratificado definitivamente en el pleno municipal pese al rechazo explícito de parte de la plantilla.

La movilización ha evidenciado un malestar profundo y una fractura inédita entre los policías y los sindicatos firmantes del acuerdo --que son CCOO, UGT y CSIF--.

Agentes de la Guardia Urbana manifestándose este viernes, 30 de enero, en plaza Sant Jaume SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Más de 1.500 firmas

Los agentes han registrado un total de 1.545 firmas dirigidas al alcalde, Jaume Collboni, y a todos los grupos municipales para reclamar que no se aprobara el convenio y que se abriera una revisión del texto.

A su vez, los afectados han denunciado una “falta interesada de información” hasta el último momento y han sostenido que el acuerdo no respeta la legalidad vigente ni los derechos laborales del cuerpo.

Agentes de la Guardia Urbana manifestándose este viernes, 30 de enero, en plaza Sant Jaume SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Sin representación sindical

La protesta ha buscado desmentir públicamente el respaldo al que aludió hace unos días el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, cuando afirmó que se trataba del convenio con “el apoyo más amplio en décadas”.

Los agentes contrarios al acuerdo exhiben cifras distintas: los tres sindicatos que lo han firmado obtuvieron 1.525 votos en las últimas elecciones sindicales, mientras que las firmas recogidas contra el convenio ascienden a 1.545, superando ese apoyo.

Agentes de la Guardia Urbana manifestándose este viernes, 30 de enero, en plaza Sant Jaume SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Con este gesto, los policías han querido dejar claro que una parte significativa de la plantilla no se siente representada por los sindicatos que han avalado el texto.

Ruptura y nueva asociación profesional

El conflicto va más allá del contenido del convenio. Los agentes movilizados se han desmarcado abiertamente de las organizaciones sindicales, a las que acusan de haber negociado de espaldas a la base, y han anunciado la creación de una Asociación Profesional propia para defender directamente sus intereses laborales dentro del cuerpo.

Según los concentrados, el nuevo convenio no tiene en cuenta las particularidades operativas de la Guardia Urbana ni corrige agravios históricos en materia de jornadas, retribuciones y organización interna.

Agentes de la Guardia Urbana manifestándose este viernes, 30 de enero, en plaza Sant Jaume SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Los sargentos se suman al pulso

El malestar no se limita a los agentes de base. Los sargentos de la Guardia Urbana también han mostrado su rechazo al nuevo convenio.

La Asociación de Sargentos ha enviado este mismo viernes un correo electrónico al jefe del cuerpo y al gerente municipal solicitando la apertura de “un espacio de diálogo” para abordar las diferencias retributivas y laborales que mantienen con el rango superior de Subinspectores, pese a pertenecer a la misma escala jerárquica.

Agentes de la Guardia Urbana manifestándose este viernes, 30 de enero, en plaza Sant Jaume SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Consideran que el acuerdo ratificado perpetúa desequilibrios internos y no ofrece soluciones a las reivindicaciones del colectivo.

Un conflicto abierto tras el pleno

Pese a la concentración y a las peticiones trasladadas a los grupos municipales, el Ayuntamiento ha ratificado el convenio en el pleno de este viernes. La imagen de decenas de agentes protestando en Sant Jaume mientras el acuerdo se aprobaba en el interior del consistorio deja, sin embargo, un escenario de conflicto abierto.

Agentes de la Guardia Urbana manifestándose este viernes, 30 de enero, en plaza Sant Jaume SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

La movilización marca un punto de inflexión en la relación entre parte de la plantilla de la Guardia Urbana, los sindicatos y el gobierno municipal, y anticipa nuevas tensiones internas en los próximos meses.