La exresponsable del departamento de cumplimiento normativo (Compliance) de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha declarado este miércoles ante la magistrada instructora, ratificándose en su querella contra la cúpula de la empresa pública.
Según fuentes judiciales, la exdirectiva ha asegurado haber sufrido presiones e "injerencias" tras abrir un expediente por presunto acoso laboral a una trabajadora, proceso que culminó con su propio despido en octubre de 2024.
La querellante sostiene que, tras interrogar a la directora de recursos humanos a principios de 2024, fue apartada de su cargo, aunque siguió investigando de forma independiente.
Afirma que sus superiores le sugirieron modificar las conclusiones de su informe, a lo que se negó por su firmeza profesional tras veinte años en la empresa.
Audiencia Provincial de Barcelona en imagen de archivo
Pese a contar con la protección de la Oficina Antifrau de Catalunya (OAC) como alertadora, fue suspendida y finalmente cesada.
TMB niega represalias y atribuye el despido a una conducta "gravísima"
Fuentes cercanas a TMB rechazan tajantemente que el despido fuera una represalia. Argumentan que el nexo causal que defiende la exjefa de Compliance "decae" debido a que la Fiscalía archivó el caso de acoso que ella investigaba, un dato que, según la empresa, ella ha omitido en su querella.
La compañía pública justifica el despido disciplinario basándose en una denuncia interna contra la propia exdirectiva:
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Denuncia por acoso: Un trabajador denunció a la querellante por generar un "clima irrespirable".
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Testimonios: Según TMB, declararon 15 testigos y la gran mayoría afirmó que era "imposible" trabajar con ella.
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Impacto en el equipo: La empresa asegura que varios empleados se marcharon a otros puestos cobrando menos o solicitaron la baja por estrés debido a su comportamiento.
El consejero delegado de TMB, citado como investigado
Ante la gravedad de las acusaciones cruzadas, la magistrada Míriam de Rosa ha citado a declarar en calidad de investigados al consejero delegado de TMB, Xavier Flores, junto a la directora de recursos humanos y al director jurídico. Las comparecencias están previstas para el próximo 10 de febrero.
La instructora deberá determinar si el despido fue una maniobra para silenciar una investigación interna incómoda o si, por el contrario, respondió a un problema de conducta y acoso laboral por parte de la jefa de cumplimiento normativo hacia sus subordinados.
