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Los motores de los tractores vuelven a rugir en Barcelona. Dos años exactos después de las históricas protestas que paralizaron la red viaria y bloquearon el centro de la ciudad, los agricultores regresan este viernes a la capital catalana. Convocados por la plataforma Revolta Pagesa, el objetivo no es solo conmemorar aquella efeméride, sino lanzar un ultimátum a la administración: "El Govern debe cumplir con sus compromisos".

Desde primera hora de la mañana, nueve columnas formadas por tractores y vehículos privados han iniciado su marcha lenta desde diferentes puntos del territorio: Bages, Berguedà, Osona, Girona, Vallès, Amposta, Móra d’Ebre, Tarragona y Molins de Rei.

La previsión es que todas confluyan alrededor del mediodía en el centro de Barcelona, complicando la movilidad en los accesos a la ciudad en una jornada ya difícil por las incidencias en Rodalies.

En este moemento, un grupo de decenas de agricultores y ganaderos ya ha empezado a entrar en la ciudad con sus tractores y vehículos particulares a través de la avenida Meridiana para dirigirse al centro de la ciudad.

Acampada en la Gran Via

El punto neurálgico de la protesta será la sede del Departament d'Agricultura, situada en la Gran Via, en el tramo comprendido entre la Rambla de Catalunya y la calle Balmes. A diferencia de otras marchas relámpago, los payeses llegan preparados para quedarse: la intención es bloquear este tramo y pasar la noche del viernes al sábado al raso, convirtiendo la arteria barcelonesa en un campamento reivindicativo.

Agricultores en el interior de sus tractores por la vía Laietana durante una tractorada de agricultores David Zorrakino - Europa Press

Los organizadores han diseñado un programa que combina la presión política con la divulgación social. Hasta las 14:30 horas del sábado, se llevarán a cabo acciones festivas e informativas para explicar a la ciudadanía el "factor clave" que suponen la agricultura y la ganadería para la soberanía alimentaria, y actualizar el estado de las negociaciones, que el sector considera estancadas.

Un sector en pie de guerra

Esta movilización llega apenas tres semanas después de las protestas contra el acuerdo de la Unión Europea con el Mercosur, demostrando que el malestar en el campo sigue muy vivo.

Aunque la cifra de vehículos no alcanzará previsiblemente los 2.000 tractores que colapsaron la ciudad en febrero de 2024, la imagen de la maquinaria agrícola aparcada de nuevo en el corazón de Barcelona busca reivindicar la crisis del sector primario no se ha resuelto y la paciencia de los productores se ha agotado.

Aquellas jornadas de febrero de 2024 se recuerdan hoy como un punto de inflexión histórico en la lucha agraria catalana. Fue una demostración de fuerza inédita en la que más de 2.000 tractores lograron lo que parecía imposible: tomar la Diagonal y bloquear infraestructuras estratégicas como Mercabarna, trasladando la desesperación del mundo rural al asfalto de la gran ciudad.

Bajo la presión de una burocracia asfixiante, la sequía y los precios bajos, el campo dijo "basta" y forzó a las administraciones a abrir unas mesas de negociación que, dos años después, los manifestantes consideran que no han dado los frutos prometidos, motivando este regreso simbólico al corazón de la capital.

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