La plaza de Catalunya ha sido este domingo, 8 de febrero, el escenario de una imagen estremecedora. Decenas de activistas de la organización AnimaNaturalis han protagonizado una acción de alto impacto visual al tumbarse desnudos, amontonados y rociados con sangre artificial para representar los cuerpos sin vida de los animales que son despellejados cada año por la industria peletera.
Bajo el lema "Por una Europa libre de pieles", la protesta busca presionar a la Comisión Europea ante su inminente posicionamiento sobre este mercado el próximo mes de marzo.
Un millón y medio de firmas contra las jaulas
La movilización da voz a la iniciativa ciudadana Fur Free Europe, que en 2023 logró reunir 1,5 millones de firmas verificadas para exigir la prohibición de la cría y comercio de pieles de animales como visones, zorros y chinchillas.
Según ha denunciado Cristina Ibáñez, responsable de campañas de AnimaNaturalis, la Comisión debe responder a la "voluntad ciudadana" y a la evidencia científica, prohibiendo unas granjas que la propia Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha calificado como incapaces de garantizar el bienestar animal en sus actuales sistemas de jaulas.
España, a la cola de Europa en protección
Desde la organización subrayan el contraste entre la legislación española y la del resto del continente. Mientras que recientemente Polonia se convirtió en el país número 18 de la Unión en prohibir la cría de animales por su pelaje, España todavía permite una industria que los activistas califican de "cruel e innecesaria".
Con este acto en el centro de Barcelona, los animalistas esperan que la resolución de Bruselas suponga el fin definitivo de una actividad que ya ha sido desterrada de la mayor parte de los estados miembros.
