Las escuelas e institutos catalanes se preparan para una jornada complicada. El próximo miércoles, 11 de febrero, el sector educativo está llamado a una huelga general convocada de forma unitaria por todos los sindicatos representativos (USTEC-STEs, CCOO, CGT, UGT y Professors de Secundària).
El objetivo es detener la actividad docente para exigir a la Generalitat que revierta los recortes acumulados, mejore las ratios y compense la pérdida de poder adquisitivo.
La protesta llega en un momento delicado para el Departamento de Educación, con su titular, la consellera Esther Niubó, de baja recuperándose de una intervención quirúrgica. En su ausencia, será el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, quien afronte el pulso de la comunidad educativa desde el Govern.
Los sindicatos confían en conseguir una movilización masiva de maestros, profesores y personal de atención educativa, sobre todo en los centros públicos, aunque también están convocados los concertados.
Las razones del paro: "Estamos al límite"
Los sindicatos han cifrado en un 20% la pérdida de poder adquisitivo que arrastran los docentes desde la anterior crisis económica. Sin embargo, el malestar va más allá de la nómina.
Manifestación de los profesores en Barcelona en una imagen de archivo
La plataforma reivindicativa exige una reducción drástica de la burocracia, más recursos para la escuela inclusiva y, sobre todo, una bajada de ratios para poder ofrecer una atención de calidad.
Los convocantes han advertido que, si no hay una respuesta satisfactoria tras la jornada de mañana, el conflicto podría escalar con una semana de huelgas en marzo. Las movilizaciones de mañana incluyen manifestaciones centralizadas en Barcelona, Tarragona, Girona, Lleida y Tortosa.
Oferta 'in extremis' del Govern
Horas antes del inicio del paro, la Generalitat ha intentado desactivar la tensión filtrando una nueva propuesta. Según fuentes de la conselleria, el Govern tiene listo un plan que contempla la mejora del complemento específico en las nóminas, así como avances en la desburocratización y las ratios.
No obstante, esta oferta tiene una letra pequeña que no convence a los sindicatos: todas las mejoras económicas están condicionadas a la aprobación de los nuevos Presupuestos de la Generalitat, lo que traslada la pelota al tejado parlamentario y no garantiza una aplicación inmediata.
Docentes y familias se manifiestan en Barcelona por mejoras salariales y más recursos
Servicios mínimos y polémica
Para la jornada de mañana, el Departamento de Empresa y Trabajo ha decretado unos servicios mínimos que han encendido aún más los ánimos:
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Infantil, Primaria y Secundaria: Deberá haber un docente por cada tres aulas.
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Guarderías: Se garantiza el 33% de la plantilla.
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Educación Especial y comedores: Los servicios serán del 50%, dada la vulnerabilidad del alumnado.
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Dirección: Una persona del equipo directivo debe estar presente en cada centro.
El sindicato mayoritario, USTEC-STEs, ha calificado estos mínimos de "claramente abusivos", denunciando que en la práctica impiden el derecho a huelga en escuelas rurales y centros pequeños, donde la plantilla es tan reducida que casi todos los maestros deberán ir a trabajar para cumplir con el decreto.
Los servicios mínimos se han decretado, según la Generalitat, para compatibilizar el derecho de huelga con el mantenimiento de los servicios esenciales para garantizar los derechos constitucionales, entre ellos, el del trabajo de los ciudadanos que dejan a sus hijos en las escuelas.
