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Los cementerios municipales de Barcelona han sido objeto de críticas, en más de una ocasión, por su falta de mantenimiento. Una situación que se agrava si se tiene en cuenta que se trata de espacios con un importante legado histórico y patrimonial.

Consciente de la importancia de su preservación, la empresa pública responsable de la gestión, Cementiris de Barcelona S.A.U. (en adelante CBSA), ha puesto manos a la obra para revertir el estado de abandono que presentan algunos de ellos.

El organismo –que pertenece a Barcelona de Serveis Municipals (B:SM)– pagará más de medio millón por el servicio de auscultación de ocho camposantos de la ciudad con el fin de detectar cualquier indicio de condiciones adversas o inestabilidades que puedan derivar en riesgos tanto para las personas como para el patrimonio.

“Las construcciones funerarias son muy antiguas, por eso es necesario controlar su estado estructural y ser informados con suficiente antelación en caso de que alguna pueda derivar en un colapso total de la estructura”, precisa CBSA en los informes de la licitación a los que ha accedido Metrópoli.

Continuidad del servicio

Hace ocho años, Cementiris de Barcelona implantó en los nueve cementerios de la ciudad un sistema de auscultación estructural para monitorizar de manera continua las construcciones funerarias centenarias y garantizar su seguridad. Este facilita datos sobre el comportamiento de las estructuras y permite detectar posibles indicios de inestabilidad.

El servicio de auscultación, desarrollado por CBSA, se inició en 2018 en el cementerio de Montjuïc –fundado en 1883–, mediante un contrato específicamente destinado a este equipamiento. En los años siguientes, se extendió la implantación del programa a los ocho cementerios restantes.

Esculturas del cementerio de Montjuïc Òscar Gil Coy Barcelona

“La licitación que ahora se ha iniciado corresponde a la continuación del servicio de auscultación en estos recintos, cuyos contratos actuales están a punto de finalizar”, detallan fuentes internas de B:SM a este diario.

El programa incluye la aplicación de técnicas de auscultación avanzada, sistemas de medición instrumentada y protocolos de inspección sistemática que permiten obtener datos cuantitativos y contrastables sobre el comportamiento mecánico de las estructuras.

Recintos centenarios

Las dependencias objeto del contrato son los cementerios de Collserola, Les Corts, Poblenou, Sants, Sant Andreu, Sarrià, Sant Gervasi y Horta.

Estas instalaciones, con más de 100 años de antigüedad –a excepción del cementerio de Collserola–, están sometidas a un “proceso de envejecimiento con degradación de sus estructuras”, tal como se precisa en la documentación, lo que aconseja su supervisión. “Queremos información detallada y fiable sobre el estado real de las edificaciones”, expresa CBSA.

El más antiguo es el de Poblenou, que se construyó en 1819. Tiene 52.700 metros cuadrados y más de 34.000 sepulturas. Por antigüedad, le siguen los camposantos de Sant Andreu, Sant Gervasi y Horta, que además es el más pequeño, con 3.700 metros cuadrados de superficie.

Contrato de medio millón

El valor estimado de la licitación es de 641.545 euros (sin IVA), con un presupuesto base de 415.858 euros (IVA incluido).

El contrato tendrá una duración de tres años. Sin embargo, este se podrá prorrogar anualmente hasta un periodo máximo de dos años adicionales. Los interesados tienen hasta el 20 de febrero para presentar sus ofertas.

Tumbas del cementerio de Montjuïc Òscar Gil Coy Barcelona

El más urgente, Collserola

El cementerio de Collserola es el que más problemas de mantenimiento presenta, no solo por su ubicación, sino también por sus dimensiones. Con una superficie de 170 hectáreas, es el camposanto más grande de Catalunya. Fue inaugurado en 1972 y dispone de más de 88.263 sepulturas.

“Cabe señalar que ninguno de los ocho cementerios dispone de suministro eléctrico en las construcciones funerarias a monitorizar y que la cobertura telefónica es precaria en la mayoría de ellos, siendo especialmente problemática en Collserola”, señalan en la licitación. Las condiciones climatológicas, además, son adversas en la mayoría de ellos, con cambios diarios de temperatura y nieblas en Collserola o aportaciones de salitre en Poblenou.

De hecho, en verano del año pasado este medio se hizo eco del “desolador” estado del cementerio de Collserola, en palabras de los usuarios. “Da una sensación de abandono total”, lamentaron varios visitantes a Metrópoli, que denunciaron la presencia de paredes agrietadas, enredaderas, maleza por todas partes e incluso arbustos encima de los columbarios.