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Jordi, su esposa y su hijo menor han logrado esquivar su desahucio programado para este miércoles, 17 de junio. La familia vive desde hace 22 años en un piso de la calle Marina, 124, en el barrio de Sagrada Família del Eixample y se encuentra en situación de vulnerabilidad económica.

El Sindicat de Llogateres ha explicado en un comunicado que la mujer padece una enfermedad recurrente y que se quedó sin trabajo durante la pandemia.

El desalojo de la familia se ha aplazado al próximo 26 de julio.

Pisos turísticos y de temporada

El Sindicat de Llogateres ha explicado que la finca donde viven Jordi y su familia la compró la empresa Urban Power en 2018 a Privat Cunit SL para hacer pisos turísticos y de temporada.

Urban Power tiene actualmente una cartera con 29 viviendas, según datos del Registro de la Propiedad recogidos por el sindicato.

La web de licencias del Ayuntamiento notifica que cinco de las nueve viviendas del edificio disponen de licencia para llevar a cabo la actividad turística, pisos en los que previamente ya se había expulsado a otros vecinos.

El resto de pisos, ha asegurado la asociación, se destinan a alquiler temporal.

Calle de la Marina 124 Google Maps

Finalización del contrato

A Jordi se le terminó el contrato en 2014 y la anterior empresa, Privat Cunit SL, se negó a renovárselo.

La situación fue prorrogándose hasta que Urban Power inició la demanda por finalización de contrato una vez adquirido el edificio.

Jordi y su familia reclamaron desde el primer momento un nuevo contrato de alquiler, pero se encontraron con la negativa de la empresa.

La situación de impago, consecuencia de una situación económica precaria en el contexto de la pandemia, comenzó posteriormente, siempre según el sindicato.