El conflicto laboral que arrastra la red de bibliotecas de Barcelona desde la pasada primavera ha vivido este martes, 1 de septiembre, uno de sus episodios más tensos.
La jornada de huelga total convocada por la plantilla del Consorci de Biblioteques de Barcelona (CBB) ha provocado el cierre de 36 de los 41 equipamientos de la ciudad, dejando operativos únicamente cinco centros durante la mañana.
En paralelo, medio centenar de trabajadores se ha concentrado frente a la Sagrada Família para exigir al Ayuntamiento que ceda en sus líneas rojas y acceda a firmar un convenio "justo".
Conciliación y equiparación salarial
El núcleo de las reivindicaciones sindicales pasa por lograr una equiparación real con el resto del personal municipal.
Pau Solsona, delegado de la CGT y del comité de empresa, ha reclamado al consistorio que mejore las condiciones laborales.
Una biblioteca de Barcelona
"Si quieren que seamos personal municipal, que nos traten como tal", ha afirmado.
Los trabajadores reclaman alcanzar un "punto intermedio" en las negociaciones que permita, entre otras medidas, eliminar la jornada partida de ocho horas y media que se ven obligados a realizar hasta dos veces por semana, dificultando enormemente su conciliación familiar.
Durante la protesta, los representantes sindicales han acusado al gobierno municipal de "priorizar el turismo" por encima de los servicios públicos esenciales.
Además, han denunciado lo que consideran un "chantaje inaceptable" por parte de la empresa, acusando al Consorci de retirar de forma unilateral ciertos derechos del convenio anterior, como las horas destinadas a asambleas, en una táctica de desgaste para presionar a la plantilla.
Interior de una biblioteca de Barcelona
La oferta del Ayuntamiento
Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona mantiene que la mesa de diálogo sigue abierta tras haberse celebrado trece reuniones desde el mes de febrero.
El consistorio defiende que su última propuesta ya busca acercar las condiciones de estos trabajadores a las del resto de la plantilla municipal.
"Hay unas líneas rojas que no quiere rebajar y nosotros no aceptaremos la propuesta que nos piden, por lo que tendremos que encontrar un punto intermedio", ha añadido Solsona.
En concreto, la administración ha puesto sobre la mesa la implantación de la jornada de 35 horas semanales para las 482 personas que forman el equipo, la funcionarización de los empleados y una mejora retributiva del 8% para el personal técnico bibliotecario, lo que elevaría su sueldo anual bruto hasta los 42.866 euros.
Los trabajadores de las bibliotecas durante una protesta
El 14 de septiembre, fecha clave
El pulso, que comenzó con paros parciales en abril y se convirtió en una huelga indefinida a finales de mayo, se encuentra ahora en un compás de espera decisivo.
Aunque el consistorio cifra el seguimiento medio del parón en un 10% entre semana y condena los supuestos actos vandálicos ocurridos en protestas anteriores, la afectación de este martes ha sido mayor, defienden los sindicatos.
El futuro del conflicto se decidirá el próximo 14 de septiembre, fecha en la que los trabajadores celebrarán una asamblea para votar si aceptan la última propuesta del consistorio o si, por el contrario, mantienen las persianas bajadas.
