El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha lamentado este viernes el rechazo en el Congreso de los dos decretos ley de vivienda impulsados por el Gobierno y ha advertido de sus efectos sobre las políticas de vivienda de la capital catalana.
El primer decreto ha sido rechazado por 178 votos frente a 172, mientras que el segundo ha caído con 184 votos en contra y 166 a favor. Los votos de PP, Vox, Junts y UPN han sido determinantes para tumbar el primero, mientras que en el segundo también se han sumado otros grupos al rechazo.
“Hoy hemos perdido una gran oportunidad”
En una declaración institucional en el Ayuntamiento de Barcelona, Collboni ha asegurado que la caída de los decretos supone “una gran oportunidad” perdida para continuar modificando las reglas en materia de vivienda.
“Una gran oportunidad para continuar garantizando los derechos de los vecinos y las vecinas a continuar viviendo en sus barrios, para garantizar su derecho a quedarse en la ciudad”, ha señalado.
El alcalde de Barcelona Jaume Collboni
El alcalde ha defendido las políticas impulsadas por Barcelona en los últimos años y ha destacado la construcción de vivienda protegida, las políticas de rehabilitación y las medidas para limitar las operaciones especulativas.
El impacto sobre los desahucios
Uno de los puntos que ha destacado Collboni es la protección frente a los desahucios de personas vulnerables. Según ha explicado, durante los dos días que uno de los decretos estuvo vigente ya permitió detener dos desahucios de personas vulnerables en Barcelona.
El decreto rechazado incluía precisamente medidas de protección frente a los desahucios y la prórroga de determinados contratos de alquiler. Con su rechazo, la norma queda derogada después de haber estado en vigor poco más de 24 horas.
El IBI de los pisos turísticos
Collboni también ha puesto el foco en la medida fiscal relacionada con los pisos turísticos. Ha explicado que, si los decretos hubieran sido aprobados, el Ayuntamiento habría iniciado el proceso para elevar hasta un 150% el IBI de estos alojamientos.
Según el alcalde, esta medida habría permitido recaudar unos siete millones de euros anuales, que el Ayuntamiento habría destinado íntegramente a la promoción de vivienda social. Barcelona mantiene además su objetivo de eliminar los pisos turísticos en 2028.
Mantener la regulación en Barcelona
Pese al rechazo de los decretos estatales, Collboni ha asegurado que el Ayuntamiento mantendrá las políticas que ya están vigentes en la ciudad.
Viviendas en construcción
“El gobierno de la ciudad y yo mismo como alcalde continuaremos protegiendo el derecho de nuestros vecinos y vecinas, su derecho a la vivienda y a continuar viviendo en su casa y en su barrio”, ha afirmado.
En este sentido, ha defendido mantener la Ley de Vivienda y la declaración de Barcelona como zona de mercado residencial tensionado. “Los hogares han de ser para vivir, no para especular y para hacer negocio”, ha concluido.
El Sindicat de Llogateres llama a organizar una huelga
El rechazo de los decretos también ha provocado una reacción en Barcelona. El Sindicat de Llogateres ha convocado para este viernes a las 18.00 horas una asamblea abierta en la acampada de plaza Catalunya para decidir las próximas movilizaciones.
La organización ha llamado a “organizar” una huelga general después de que el Congreso rechazara las dos normas. La acampada de plaza Catalunya comenzó esta semana para reclamar medidas frente a la crisis de vivienda.
Junts, que había reclamado la retirada de los decretos antes de la votación, ha defendido la elaboración de un nuevo texto y ha presentado una propuesta alternativa al Gobierno.
