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La comunidad educativa de la Escuela Fort Pienc ha denunciado el estado de las instalaciones del centro.

Las familias han hecho público el deterioro continuado que, aseguran, compromete la seguridad, la salubridad, la habitabilidad y el confort del alumnado y del personal docente.

Por ello han exigido a las administraciones una intervención inmediata, al mismo tiempo que han expresado su "profunda preocupación" por el estado del centro.

Exterior de la escuela Fort Pienc ESCOLA FORT PIENC

Al estado deficiente del centro, se suma la propia configuración del equipamiento. "Es un complejo donde ha guardería, escuela, biblioteca, un súper, el mercado y un centro de gente mayor", recuerda la presidenta de la Asociación de Familias de Alumnos (AFA) del centro, Anna Burgués, que asegura que la situación actual es fruto de la inacción prolongada.

"El edificio tiene 20 años y ha tenido filtraciones de agua y goteras desde hace 10 años, mínimo, con cierres parciales", ha detallado. "Hemos tenido encuentros con el Consorci d'Educació de manera puntual. El mantenimiento recae en el Consorci, pero en este caso el edificio pertenece a Infraestructures de la Generalitat, que es la encargada. Cuesta muchísimo que hagan alguna cosa", señala.

Pasillos inundados y material escolar pasado por agua

El último episodio se vivió este mismo lunes, cuando las fuertes precipitaciones volvieron a dejar imágenes lamentables en el interior del edificio. Según relatan las familias, los pasillos amanecieron completamente inundados, obligando a sortear el agua entre cubos, fregonas y cartones esparcidos por el suelo.

Entrada de la escuela Fort Pienc ESCOLA FORT PIENC

Las filtraciones llegaron a calar en el mobiliario de los alumnos. Muchos de los cajones donde los niños guardan sus pertenencias acabaron empapados, obligando a improvisar cajas de plástico para poder resguardar sus cosas y evitar que el material escolar se echara a perder.

En este sentido, la presidenta de la Asociación de Familias de Alumnos (AFA) del centro, Anna Burgués, ha señalado que el problema viene de lejos: "Tenemos filtraciones desde hace muchos años. Cada vez que llueve se inunda toda la parte de infantil. Desde el martes pasado, que empezó a llover, entró toda el agua y tuvieron que sacarla". De hecho, la portavoz subraya el impacto de estas inundaciones en la actividad lectiva y "la preocupación" de familiares y docentes ante los meses en los que se esperan mayores precipitaciones del año. "No se puede hacer clase", añade.

Riesgo de salubridad: moho y temperaturas extremas

Más allá de las goteras, las quejas apuntan a un problema estructural y prolongado en el tiempo. Los afectados insisten en que no se trata de incidencias estéticas o puntuales, sino de deficiencias graves que incluyen humedades persistentes, baldosas rotas o deterioradas y un aislamiento térmico deficiente que provoca temperaturas excesivamente altas en el recinto.

Especial preocupación genera la presencia de moho derivado de las filtraciones constantes, un factor que, advierten las familias, supone un "riesgo" para la salud respiratoria de los menores y del personal. Ante este escenario, la comunidad escolar ha denunciado un posible incumplimiento normativo de las condiciones de salubridad, seguridad y adecuación exigibles a cualquier equipamiento público.

Exigencia de una inspección técnica integral

Frente a esta situación, las familias han presentado un escrito para que conste como queja formal. En el documento, solicitan "una Inspección Técnica Integral del edificio". Reclaman que se preste especial atención y se revise exhaustivamente el estado de las cubiertas, la impermeabilización, el sistema de drenaje, los pavimentos y los revestimientos.

El objetivo de esta demanda es que se valore la salubridad de los espacios y se ejecute un plan de reparación de carácter urgente y definitivo, sustentado en una actuación "calendarizada y bien coordinada" que ponga fin a los parches provisionales.

Un entorno complejo junto a la Estació del Nord

La situación interna de la Escuela Fort Pienc --ubicada en la calle Ali Bei, justo frente a la Estació del Nord-- se suma a un contexto exterior que también genera desasosiego entre los padres y madres.

Las familias denuncian que la falta de mantenimiento se extiende a los alrededores del centro, viéndose obligados a convivir diariamente con problemas de "inseguridad, altos niveles de contaminación y presencia de tráfico de drogas" en las inmediaciones del entorno escolar.