Decenas de vecinos, comerciantes y restauradores del barrio barcelonés de Vallvidrera han salido este sábado, 17 de octubre, a la calle para exigir la reapertura inmediata del Parc Natural de Collserola, cuyo acceso permanece clausurado desde hace siete meses debido a los protocolos sanitarios activados por la peste porcina africana (PPA).
La jornada de protesta ha provocado importantes afectaciones al tráfico tras el corte de la carretera de Vallvidrera, desde donde los manifestantes han completado una marcha a pie hasta las puertas del parque de atracciones del Tibidabo.
Tras la pancarta principal con el lema "No podem esperar més. Exigim la reobertura de Collserola, ja!", el colectivo ha denunciado el insostenible impacto económico y social que genera la prolongación ininterrumpida de estas restricciones.
Meses de cierre por delante
El malestar entre el tejido vecinal y comercial de la zona se ha intensificado tras las recientes declaraciones del conseller de Agricultura, Ramadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Òscar Ordeig, quien el pasado 9 de septiembre confirmó que el espacio natural continuará cerrado "al menos" tres meses más.
Esta prórroga en las medidas de contención busca frenar la propagación de la PPA en las poblaciones de jabalíes de la sierra, pero aboca a la hostelería y al comercio local a un escenario de máxima incertidumbre a las puertas de la campaña de otoño.
Durante la movilización, los portavoces de los restauradores han advertido del desplome en la afluencia de visitantes y han instado a las administraciones competentes a combinar las precauciones veterinarias con medidas de flexibilización y planes de apoyo económico para amortiguar el perjuicio al sector.
