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El cielo de Gavà ha amanecido este lunes, 9 de febrero, en unos tonos rojizos espectaculares que ha dejado boquiabiertos a los vecinos de esta localidad barcelonesa.

A este fenómeno atmosférico y visual que tiñe los cielos de tonos intensos –como rojos, naranjas, rosados o púrpuras– se le conoce como candilazo y se produce debido a la dispersión de la luz solar en la atmósfera. Se trata, de hecho, de una manifestación física y óptica de cómo la luz del sol interactúa con las partículas del aire y con las condiciones atmosféricas de cada momento.

El término proviene de la palabra candil, una lámpara de aceite utilizada antiguamente para iluminar los hogares, y el sufijo “-azo”, que indica intensidad o impacto. Por ello, esta construcción indica un resplandor fuerte o un destello.