El arroz con bogavante es un verdadero plato estrella, considerado un manjar tradicional de la cocina marinera. Combina la intensidad del marisco con la textura del arroz, ya sea Arroz Meloso de Bogavante o Arroz Caldoso con Bogavante.
Su éxito radica en cocinar el marisco junto a un buen sofrito y un caldo de pescado potente. Para lograr un arroz con bogavante perfecto, el chef Raúl destaca en su Instagram que el secreto comienza con un tratamiento especial de la cabeza del crustáceo.
El primer paso consiste en partirla por la mitad y flambearla generosamente para extraer toda su esencia.
Posteriormente, se añade un poco de caldo a estas piezas para procesarlas y tamizarlas minuciosamente, integrando este concentrado de sabor directamente al caldo principal que se utilizará para el arroz.
En cuanto a la elaboración del plato, la base fundamental es un sofrito de gamba combinado con la variedad de arroz bomba, que es la ideal para absorber los sabores sin perder la textura.
Una vez que el arroz se cubre con el caldo enriquecido, se debe dejar cocinar durante exactamente 12 minutos.
El toque final para garantizar que el bogavante esté en su punto óptimo es la cocción por separado al final del proceso.
Raúl recomienda introducir el bogavante en el horno durante 5 minutos adicionales antes de servir, logrando así una ejecución profesional digna de sus talleres de cocina.
Propiedades del bogavante
Según la Fundación Española de la Nutrición, el bogavante es el crustáceo más apreciado, tanto comercial como gastronómicamente. Tiene como principal nutriente a las proteínas, de gran valor biológico.
El contenido en grasas no es muy alto (2%), predominando las insaturadas (ácidos grasos poliinsaturados omega-3, fundamentalmente). El contenido en purinas y colesterol es elevado (en el caso de este último, el consumo de una ración de bogavante supera los objetivos nutricionales para hombres).
Es fuente de minerales como el zinc, selenio, fósforo y yodo. Es destacable el aporte vitamínico, sobre todo de vitamina B12 y niacina, las cuales contribuyen al metabolismo energético normal.
