La gastronomía española es de las mejores a nivel mundial. Numerosas recetas que son una delicatessen. Sin embargo, entre los manjares más venerados de la cocina, el chuletón asado al punto perfecto se erige como uno de los platos estrellas de España.
La habilidad de los chefs para cocinar el chuletón de manera magistral, conservando su jugosidad y realzando su sabor único, es una tradición culinaria que ha pasado de generación en generación.
Este plato, servido con guarniciones simples pero sabrosas, encarna la esencia de la gastronomía de nuestro país, donde la calidad de los ingredientes se combina con la destreza culinaria para crear experiencias gastronómicas inolvidables.
Chuleta de vaca rubia gallega de calidad
En este contexto, el chef catalán Jordi Cruz ha compartido pequeños tips para hacer la mejor chuleta. En esta ocasión, aprovechó la visita de Ibai Llanos para cautivarle el paladar con una de las delicias de España.
El chef aprovechó para enseñarle algunos de los detalles que marcan la diferencia al preparar una chuleta: la altura respecto al carbón, cuándo poner la sal, cómo identificar el punto perfecto y por qué una gran chuleta necesita poco más que respeto por el producto.
Para Jordi Cruz, la clave está en contar con productos de buena calidad, como una vaca rubia gallega de "unos 10 años".
Proceso de elaboración
1. Atempera la carne. Antes de cocinarla, deja que la chuleta pierda el frío de la nevera. Es fundamental para conseguir una cocción uniforme.
2. Prepara la parrilla. La distancia ideal entre la carne y las brasas es de unos 10 centímetros. Ni demasiado cerca ni demasiado lejos.
3. Comienza el asado. Coloca la chuleta sobre la parrilla y deja que se forme una buena costra exterior. Hay que dejarla unos 3-5 minutos por lado, dependiendo de la intensidad del fuego.
4. Sala en el momento adecuado. La sal se añade cuando la superficie ya ha dorado y ha formado esa primera capa exterior tan importante.
5. Respeta el punto de cocción. Buscamos los tres colores clásicos de una gran chuleta: un exterior bien asado, una fina franja intermedia más cocinada y un centro jugoso y rosado. Si os queda demasiado poco hecha porque hay mucha brasa, le podéis dar 5 min en el horno a 150 grados
6. Corta y sirve. Separa la carne del hueso y córtala en porciones para disfrutarla recién hecha.
Al final, una gran chuleta no tiene tantos secretos. Buena materia prima, la carne atemperada, la altura correcta sobre las brasas, el punto de sal y respetar los tiempos. “Lo demás es sentarse a la mesa, disfrutar de la compañía y dejar que la carne hable por sí sola”, asegura Jordi.
