El caldo de pollo casero se prepara hirviendo partes de pollo con hueso, verduras frescas y agua a fuego lento durante una hora.
Además, es el pilar fundamental y más versátil de la cocina tradicional para aportar sabor, cuerpo y profundidad a sopas, arroces y guisos.
Un buen fondo de ave concentra colágeno, nutrientes y los jugos de la carne y las verduras, lo que transforma cualquier plato sencillo en una receta llena de matices.
El caldo de pollo es importante porque aporta hidratación, electrolitos y nutrientes de fácil digestión que ayudan a recuperar el cuerpo y reducir la inflamación.
La receta de la yaya
- Hueso de cerdo
- Carcasa de pollo
- Espinazo de cerdo
- Hueso de ternera
- Ingredientes de escudella
- Huesos de jamón
- Un contramuslo
- Una patata pequeña
- Zanahoria
- Nabo blanco
- Agua e hilo de sal
Elaboración
Vierte agua en una olla grande, añade un poco de sal y enciende el fuego a potencia 7,5.
Lava muy bien el hueso de jamón bajo el agua para quitarle las impurezas y añádelo a la olla junto con el hueso de cerdo, la carcasa de pollo, el espinazo de cerdo, el de ternera y el contramuslo.
Ralla la zanahoria, pásala por un chorrito de agua y añádela. Después, limpia el nabo blanco (quitándole las partes feas), lávalo bien y échalo a la olla. Por último, añade la patata pequeña.
Añade un poco más de agua, otro toque de sal, revuelve ligeramente y baja el fuego a potencia 6.
A medida que se cocine, ve retirando con una cuchara toda la espuma e impurezas que se acumulen en los bordes de la olla y deséchalas.
Una vez que el caldo haya hervido bien y lo hayas dejado reposar, aparta todos los huesos y cuela el líquido para obtener un caldo limpio.
Beneficios del caldo de pollo
El caldo de pollo es un alimento tradicional reconocido por su alto valor nutricional y sus beneficios para la salud, ya que aporta proteínas, colágeno, vitaminas del grupo B y minerales esenciales como fósforo y magnesio.
Entre los principales beneficios del caldo de pollo se encuentran su capacidad para favorecer la hidratación, contribuir al bienestar digestivo y aportar nutrientes que ayudan a reforzar el sistema inmunológico, especialmente en momentos de cansancio o durante procesos de recuperación.
