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Hace diez años, Ferran Adrià invitó a su mujer a cenar a un cautivador restaurante japonés del Raval para celebrar su 50 cumpleaños. Meses después, Tripadvisor lo incluyó entre los diez mejores restaurantes de España y le otorgó el premio Best of the Best de los Travelers’ Choice Awards.

Se trata de Carlota Akaneya, que en agosto cumplió 15 años en el número 32 de la calle Pintor Fortuny. Durante este tiempo, el restaurante se ha especializado en traer a Barcelona algunos de los productos más exclusivos de Japón. Desde 2020 sirve auténtica carne de Kobe y Crown Melon, considerado uno de los melones más caros del mundo, y en 2022 incorporó a su propuesta el Matsusaka Beef de Ito Ranch, una de las carnes más codiciadas del país nipón.

Todo ello en formato sumibiyaki, un concepto tradicional japonés en el que la carne se cocina directamente sobre carbón en una parrilla situada en el centro de la mesa. Carlota Akaneya fue el primer restaurante de Europa en introducir este formato, inspirado en la esencia de los pequeños establecimientos de brasas de Japón, donde el fuego y el producto son los grandes protagonistas de la experiencia.

Barbacoa de Matsusaka Beef del restaurante Carlota Akaneya Cedida a Metrópoli

Carnes más exclusivas de Japón

La carta gira alrededor del wagyū japonés, pero no de cualquiera. Carlota Akaneya trabaja con algunas de las denominaciones más prestigiosas del país, entre ellas Kobe Beef y Matsusaka Beef, disponibles en las categorías más altas.

En el caso del Kobe, el restaurante cuenta con la autorización oficial de la Kobe Beef Marketing & Distribution Promotion Association para servir esta carne. Una distinción importante, ya que no todo el wagyū japonés puede denominarse Kobe: la carne debe cumplir unos estrictos requisitos de origen, crianza y calidad y estar sometida a un sistema de trazabilidad.

Distintivo japonés otorgado al restaurante Carlota Akaneya Cedida a Metrópoli

Pero uno de los grandes tesoros de la carta es el Matsusaka Beef de Ito Ranch. La carne procede de esta explotación japonesa y llega a Barcelona con licencia específica. Carlota Akaneya fue, además, uno de los primeros restaurantes fuera de Japón en servirla y el grupo Akaneya se convirtió en la primera compañía no japonesa en formar parte de la Matsusaka Beef Association.

La diferencia se aprecia en el plato: una carne de enorme infiltración, con finas vetas de grasa que se funden rápidamente sobre las brasas. En sus menús más exclusivos puede encontrarse incluso Ito Ranch Matsusaka Beef A5 BMS12, una de las máximas expresiones de calidad dentro de la clasificación japonesa.

Un melón de 3.000 euros

La exclusividad no termina en la carne. Carlota Akaneya también sirve Crown Melon, un producto cultivado en Fukuroi, en la prefectura de Shizuoka, y considerado uno de los frutos más exclusivos de Japón.

Cada planta se dedica a producir un único melón, que recibe cuidados individuales y pasa por un estricto proceso de selección. El resultado es un fruto de textura fina, aroma intenso y dulzor equilibrado. Algunas piezas excepcionales pueden alcanzar precios superiores a los 3.000 euros.

Crown Melon en una imagen de archivo Cedida a Metrópoli

En el restaurante se sirve como colofón de algunos de sus menús más exclusivos, una muestra de la filosofía de Carlota Akaneya: trabajar con productos japoneses de máxima calidad y dejar que sean ellos los protagonistas.

Vínculo con Japón

La historia de Akaneya comienza, casi como una leyenda, en un viaje a Japón. En 2009, el empresario gastronómico Ignasi Elías visitó Kioto y quedó fascinado por un pequeño restaurante especializado en sumibiyaki, la tradicional barbacoa japonesa cocinada sobre carbón. Aquel local se llamaba Akaneya Junshinken, y la experiencia resultó tan reveladora que marcaría el inicio de un proyecto gastronómico único en España.

A su regreso a Barcelona, Elías decidió trasladar esa tradición a la ciudad. Junto a su socio Felipe Fernández, en 2011 abrió Carlota Akaneya en el barrio del Raval.

Ignasi Elías junto a su mujer Chiho Murata Cedida a Metrópoli

En 2020, el proyecto dio un paso más en Madrid, con el primer restaurante europeo en servir Shizuoka Crown Melon. Otro viaje a Japón cambiaría nuevamente el rumbo del proyecto: durante una visita al prestigioso Ito Ranch, en la prefectura de Mie, considerado uno de los orígenes de la mejor carne wagyū de Japón, Elías obtuvo un permiso excepcional: la autorización para exportar a España la exclusiva carne Matsusaka wagyu. Hasta entonces, su exportación era prácticamente imposible, y Akaneya se convirtió en el primer exportador de Matsusaka beef en la historia de Japón.

Tres años más tarde, Akaneya abrió en París, alzándose como el primer restaurante fuera de Japón en servir el santo grial de la carne: el tenderloin de Matsusaka Beef de Ito Ranch.

Actualmente, Elías y su mujer Chiho Murata forman parte de un reducido grupo de restauradores en España autorizados a servir legalmente esta carne extraordinaria, junto a establecimientos tan reconocidos como los de los Hermanos Torres.