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Barcelona pierde poco a poco más comercios históricos. El Forn Bertran, una panadería artesanal situada en el paseo de Sant Joan, lleva meses cerrado: los propietarios quieren recuperar el negocio y encontrar a alguien que tome el relevo, pero la "lentitud" de los trámites municipales amenaza con poner fin a 70 años de historia.

Según un artículo de RAC1, el negocio comenzó su actividad como panadería en 1957. Desde entonces, al menos cuatro panaderos han pasado por el obrador, manteniendo la tradición de elaborar pan artesanal para los vecinos del barrio.

La situación cambió en septiembre de 2025, cuando murió el último panadero. El padre de Roger Martí, propietario del local, se planteó entonces venderlo. Sin embargo, sus hijos le convencieron para conservar el establecimiento y buscar a otra persona dispuesta a hacerse cargo del negocio.

Cuatro meses esperando

El principal obstáculo para reabrir la panadería es la licencia de actividad. La familia necesita regularizar su titularidad antes de poder alquilarla.

Los trámites comenzaron a principios de 2026. Según explica Roger Martí, la familia presentó una primera solicitud en febrero y volvió a dirigirse a la Administración el 12 de mayo. El 3 de julio, una técnica municipal les comunicó que, al haber fallecido el anterior panadero y no poder firmar el traspaso, el expediente debía pasar al departamento jurídico.

Vitrina del Forn Bertran de Barcelona Cedida a Metrópoli

La familia presentó una nueva instancia el 4 de julio con la documentación indicada. "Llevamos cuatro meses esperando y lleva 13 vacío", lamenta Roger.

Fondos de inversión

La incertidumbre ha complicado la búsqueda de alguien que quiera hacerse cargo de la panadería. Los posibles interesados no quieren comprometerse sin tener garantías de que podrán obtener la licencia, mientras que la familia sigue afrontando los costes de mantenimiento sin recibir ingresos por la actividad.

Roger critica que la burocracia afecte especialmente a los pequeños propietarios, que no disponen de los mismos recursos que las grandes empresas para soportar meses de inactividad. "Si se vendiera a una gran empresa, podrían permitirse tener esto cerrado los meses que fuera necesario, pero nosotros no", asegura.

Productos del Forn Bertran de Barcelona CEDIDA

Además, la familia ya ha recibido propuestas de compra por parte de fondos de inversión, una alternativa que no descarta si la situación continúa bloqueada. "¿Qué debemos hacer? ¿Venderlo a los dos buitres que ya nos han venido a hacer una propuesta?", se pregunta.

Roger advierte de que, si el problema no se resuelve antes de finalizar el año, podrían acabar vendiendo el local, y que este termine convertido en un supermercado o una cafetería, en lugar de conservar su historia original.