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En medio de una crisis habitacional que no da tregua, Sant Just Desvern se ha sumado a la carrera metropolitana que marca el ritmo del quehacer municipal. Esta localidad de poco más de 20.000 habitantes será protagonista de uno de los mayores complejos residenciales de Barcelona: Miravern.

A los pies de Collserola, el proyecto contempla la construcción de 586 viviendas –un 30% de protección oficial– distribuidas en siete edificios. Las obras, iniciadas en julio del año pasado, van dando forma a un conjunto que transformará este eje urbano en uno de los nuevos centros neurálgicos de Sant Just Desvern.

Siete bloques de viviendas

Con un diseño arquitectónico inspirado en la sierra de Collserola –emblema natural de la ciudad–, Miravern sumará una superficie residencial de 50.000 metros cuadrados. Esta se ubicará en la carretera Reial, frente al parque de Torreblanca.

Se trata de una zona bien conectada con Barcelona –por carretera, autobús o tranvía– que, en el futuro, facilitará la conexión urbanística entre Sant Just Desvern y los municipios vecinos de Sant Joan Despí y Sant Feliu de Llobregat.

Recreación virtual del complejo residencial Miravern en Sant Just Desvern Inmobiliaria Fatjó

El proyecto prevé la construcción de siete edificios, el más alto de 12 plantas: cinco estarán orientados a la carretera Reial y dos a la avenida de la Riera. Los inmuebles reciben el nombre de masías emblemáticas de Sant Just –Vilà, Oliveres, Fatjó, Carbonell, Candeler y Baró– “para recordar el origen del desarrollo urbanístico”, apuntan fuentes municipales.

Medio millón de euros

En consonancia con el nivel de vida del municipio –uno de los más ricos de Catalunya, según los últimos datos de Idescat–, los precios partirán del medio millón de euros.

Las obras de urbanización ya están en marcha y el primero de los siete edificios previstos, Vilà, se encuentra en fase de comercialización. La financiación de esta fase inicial corre a cargo de Banco Santander. Le seguirán Oliveres, Fatjó y Carbonell, que forman parte de las cuatro primeras promociones del proyecto residencial.

La zona contará con un equipamiento municipal de 500 metros cuadrados –aún por concretar–, además de locales comerciales, zonas ajardinadas, aparcamientos subterráneos y piscinas comunitarias en las viviendas.

Render de las viviendas de obra nueva con piscina del complejo residencial Miravern en Sant Just Desvern Miravern

Pisos de protección oficial

Miravern es una de las tres actuaciones derivadas del convenio firmado en 2019 para preservar la Vall de Sant Just, un espacio natural que, a principios de la década de 2000, era urbanizable. A través del acuerdo se pudo trasladar el techo edificable del valle a zonas más adecuadas del municipio.

Actualmente, esta edificabilidad se concreta en este nuevo ámbito urbano de 586 viviendas, de las cuales 169 serán de protección oficial –un total de 14.869 metros cuadrados– gestionadas por la empresa municipal Promunsa S.A. en régimen de alquiler.

Se distribuirán en los edificios Candeler y Baró, ambos orientados hacia la avenida de la Riera. El primero contará con 81 pisos de protección oficial, seis de ellos adaptados para personas con movilidad reducida. Baró acogerá un total de 88 viviendas de VPO de las 114 previstas.

En total, habrá 36 viviendas de 50 metros cuadrados y un dormitorio, 78 de 65 metros cuadrados, con dos, y 55 de 90 metros cuadrados, con tres dormitorios. Todas las viviendas contarán con una plaza de aparcamiento.

Recreación virtual de las zonas comunes del complejo residencial Miravern en Sant Just Desvern Miravern

Inversión de 250 millones

Tras este desarrollo urbanístico, que además incorporará 10.000 metros cuadrados de superficie comercial, se encuentra el abogado Tomás Dagá –cofundador del bufete Osborne Clarke y consejero de Grifols–, y la familia Grifols Roura, quienes han invertido 250 millones de euros.

Dagá lidera la operación con el 75% del desarrollo a través de su inmobiliaria Fatjó, mientras que el 25% restante está en manos de Deria, la patrimonial de Grifols Roura. Esta última, además, es el principal accionista del grupo familiar, con un 15% del capital.