Publicada

La Garriga, en la comarca del Vallès Oriental, es conocida por su patrimonio modernista y su pasado termal. Sin embargo, el municipio guarda también un rincón menos famoso, pero de gran valor histórico. Se trata de Gallicant, un barrio antiguo que conserva la esencia rural de sus orígenes.

Este núcleo nació a partir de un caserío histórico llamado Gallicant, documentado desde hace siglos, y todavía hoy mantiene elementos arquitectónicos y urbanísticos que permiten entender cómo era la vida en esta zona de Barcelona antes de la industrialización.

Un origen ligado a un antiguo caserío agrícola

El barrio de Gallicant tiene su origen en una finca rural, alrededor de la cual se fueron construyendo otras edificaciones. Este tipo de crecimiento era habitual en el ámbito rural catalán, donde las viviendas surgían en función de las necesidades agrícolas y familiares.

Con el paso del tiempo, el caserío dio lugar a un pequeño núcleo habitado. Así se configuró el barrio como un espacio diferenciado dentro del término municipal de La Garriga, manteniendo una identidad propia.

Este origen explica el carácter tranquilo del barrio y su estructura urbana poco regular.

Barrio de Gallicant, en La Garriga Wikimedia commons

Calles de piedra 

Uno de los rasgos más destacados de la zona son sus calles de piedra, que todavía conservan el trazado tradicional. Lejos de grandes avenidas o diseños modernos, el barrio mantiene caminos estrechos y sencillos, adaptados al terreno.

El empedrado original y el uso de materiales locales aportan una estética muy singular. Pasear por Gallicant permite apreciar una forma de urbanismo vinculada directamente al mundo rural.

Estas calles no solo tienen valor estético, sino también histórico, ya que reflejan cómo se organizaban los antiguos núcleos agrícolas del Vallès.

Edificaciones del siglo XVIII 

Gallicant destaca también por la presencia de edificaciones que datan del siglo XVIII, algunas de ellas construidas alrededor del año 1720 y que forman parte del patrimonio histórico de La Garriga.

Barrio de Gallicant, en La Garriga Wikimedia commons

Las viviendas presentan características propias de la arquitectura tradicional catalana, con muros de piedra, estructuras robustas y soluciones pensadas para perdurar en el tiempo.

Aunque muchas casas han sido rehabilitadas, se ha respetado el volumen original y los elementos más representativos.

Un rincón poco conocido

Pese a su valor histórico, Gallicant sigue siendo un barrio poco conocido.

No se trata de un espacio turístico masificado, lo que permite recorrerlo con calma y apreciar sus detalles sin prisas. Además, su proximidad al núcleo urbano hace que sea fácilmente accesible.

Noticias relacionadas