Sant Adrià de Besòs da un paso decisivo para convertirse en una ciudad más verde y habitable este 2026. El consistorio ha anunciado un ambicioso plan de reforestación urbana que supondrá la plantació de 170 nuevos árboles, lo que representa un incremento del 42% respecto a los ejemplares plantados el año anterior.
Esta medida refuerza la apuesta por el "pulmón verde" local tras un 2025 en el que se colocaron cerca de 120 unidades en diversos puntos del municipio.
Un despliegue en dos fases por todos los barrios
La ofensiva vegetal se ejecutará de forma inmediata. De los 170 ejemplares previstos, un centenar se distribuirán por todos los barrios de la ciudad dentro de las tareas de mantenimiento de jardinería.
Esta operación se dividirá en dos etapas: la primera fase arrancará la próxima semana y la segunda se completará durante el mes de abril. Los 70 árboles restantes se integrarán progresivamente a lo largo del año coincidiendo con las diferentes obras urbanísticas programadas en la localidad.
Especies resilientes contra el cambio climático
Para garantizar que Sant Adrià esté preparada para los retos ambientales, no se plantará cualquier especie. Se han seleccionado hasta 25 tipos de árboles diferentes bajo criterios de resiliencia climática.
El objetivo es doble: aumentar la biodiversidad urbana y asegurar que la vegetación sea capaz de resistir mejor las sequías y las altas temperaturas.
Esta actuación se engloba en el Pla Director del Verd Urbà, la hoja de ruta con la que Sant Adrià busca mejorar la salud pública y la calidad de vida de sus vecinos a través de un modelo de ciudad mucho más sostenible.
