El Plan Director Urbanístico Metropolitano (PDUM) acaba de superar su segunda aprobación inicial. El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha presentado nuevamente la herramienta urbanística que empezó a estudiarse hace más de una década con un planteamiento más estratégico y flexible, a raíz de las casi 5.200 alegaciones que recibió.
La Asociación de Promotores de Catalunya (APCE) ha sido uno de los primeros actores en pronunciarse. En declaraciones a Metrópoli, el vicesecretario general de la entidad, Carles Sala, ha avalado el plan urbanístico, que prevé unas 220.000 viviendas repartidas entre los 36 municipios que forman el organismo metropolitano.
Si bien ha apuntado que la posición podría cambiar una vez analicen pausadamente el PDUM.
Más de 260 viviendas
A priori, los constructores celebran que se haya dado el primer paso para tramitar el plan y han reclamado, por encima de todo, agilidad para pasar del marco teórico a la materialización de la propuesta, “dada la necesidad de vivienda”.
“Las personas quieren vivir en entornos metropolitanos y tenemos un déficit estructural de suelo urbanizable. La urgencia en vivienda es ahora”, ha afirmado.
Xavier Vilajoana, presidente de APCE Catalunya
Según un estudio elaborado para el Plan Territorial Sectorial de Vivienda, que orienta las políticas de vivienda de la Generalitat —incluido el Plan 50.000—, el área metropolitana es la que dispone de menos suelo urbanizable por cada 1.000 habitantes.
En este sentido, el PDUM define una horquilla de nuevas viviendas de aquí a 25 años de entre 167.800 y las 262.000 viviendas.
Desde APCE, han asegurado que defenderán una proyección más cercana hacia la horquilla superior. De lo contrario, la población se dirigirá “hacia una tendencia que no se podrá revertir”, ha apuntado Sala.
Más densidad y altura
Una de las grandes modificaciones del nuevo PDUM es la flexibilización en los criterios de la clasificación del suelo.
La estrategia metropolitana pasa por desclasificar terrenos sin tener que consumir nuevos, a la vez que optimiza los espacios y equilibra la población con las actividades industriales.
Un edificio en Barcelona en construcción
De esta manera, el plan representará una disminución de 1.850 hectáreas de suelo que actualmente es urbanizable y que pasará a tratarse como no urbanizable.
Un cambio que, según APCE, comportará un nuevo modelo en el área metropolitana: las ciudades más altas.
“Esta reducción de los ámbitos no sostenibles se podrá compensar con más densidad y edificabilidad, es decir, más ciudades verticales. Algo que llevamos tiempo reclamando”, ha apuntado Sala.
L’Hospitalet se opone al plan de vivienda del AMB
El Consejo Metropolitano del AMB dio luz verde este martes, 10 de febrero, al nuevo PDUM con el apoyo de los grupos PSC, ERC, Junts per Catalunya, En Comú Podem, Vivim Montcada i Reixac, Compromís i Acord per Torrelles y Junts per Tiana.
Sin embargo, el alcalde de L’Hospitalet de Llobregat, David Quirós, junto a los concejales del PSC en el municipio, Jesús Husillos y David Gómez y el concejal de ERC, Jaume Graells, se abstuvieron.
Fuentes del Ayuntamiento han explicado a Metrópoli que ambos grupos municipales han formado “un frente común” en esta fase inicial del proyecto para reclamar que se introduzcan las enmiendas con respecto a la proyección de viviendas en L’Hospitalet.
El alcalde de L'Hospitalet de Llobregat, David Quirós, en su pleno de investidura
Según el concejal de ERC, Jaume Graells, el PDUM prevé el soterramiento de las vías, lo que supondría la creación de entre 5.000 y 6.500 nuevas viviendas que sumarían a las ya previstas en el plan vigente.
“Es inasumible”, ha afirmado el concejal, que ha recordado que L’Hospitalet es una de las ciudades más densas de Europa y está declarada como zona tensionada.
En su lugar, el republicano pide que se garanticen zonas verdes o equipamientos y que la regeneración urbana vaya por delante de la obra nueva.
