Terrassa se harta de uno de los grandes deudores de la Hacienda pública española.
El Ayuntamiento, liderado por Jordi Ballart, ha pasado a la ofensiva contra uno de los morosos del erario público.
El consistorio ha ejecutado el embargo a la empresa Inmovalero S.A .y ha sacado a subasta pública la concesión de un aparcamiento subterráneo. El inmueble está situado en el Parc del Nord, en el barrio de Sant Pere Nord.
La empresa, buque insignia del entramado empresarial de Guillermo Cabello Valero --ex presidente del Terrassa FC y rostro visible de la burbuja inmobiliaria en la ciudad--, arrastra un historial de impagos que la han colocado en el punto de mira tanto de la administración local como de la Agencia Tributaria. Cabello acumula una deuda que asciende a los 8,3 millones de euros, según figura en el listado del erario público nacional de 2025.
El parking que saca a subasta el Ayuntamiento de Terrassa por el embargo a Inmovalero
Un embargo por deudas
El procedimiento, impulsado por los Servicios Tributarios de Recaptación del Ayuntamiento, tiene su origen en una anotación de embargo dictada el 30 de marzo de 2022.
Fuentes municipales han confirmado a este medio que la ejecución se practica "como consecuencia de las deudas de naturaleza tributaria que la deudora mantiene con el Ayuntamiento", aunque no han entrado a detallar las cantidades exactas.
El activo embargado es el derecho de explotación del aparcamiento proyectado en la calle de la Independència 1D, valorado en 391.071,48 euros.
El lote incluye cuatro plantas subterráneas y 54 plazas, cuya construcción finalizó en su momento por parte de la mercantil ahora embargada. Actualmente, el aparcamiento se encuentra "en pleno uso", detallan desde el consistorio.
La torre de viviendas sobre el aparcamiento que subasta el Ayuntamiento de Terrassa
La normativa prevé que el bien se adjudique directamente al Ayuntamiento en pago por las deudas en caso de declararse desierta la subasta. No obstante, desde el gobierno local admiten que no existe actualmente "ninguna planificación hecha" ni una partida presupuestaria para asumir su gestión directa, limitándose por ahora a cumplir con el trámite normativo del Reglamento General de Recaudación.
El ocaso del constructor de moda
El embargo de este parking es el último capítulo de la caída del imperio de Guillermo Cabello.
Hay que remontarse al año 2002 para entender la magnitud de Inmovalero en Terrassa. En plena espiral especulativa y con Manel Royes cediendo la alcaldía a Pere Navarro tras 23 años, Cabello era el constructor intocable de la ciudad.
Ese mismo año, su empresa Inmovalero se hizo con los terrenos junto a la estación de Renfe, en el Parc del Nord, tras una subasta en la que llegó a pagar 1.646 millones de pesetas, el doble del precio de salida exigido por el consistorio.
De aquella operación derivaron precisamente la concesión del parking ahora embargado y la construcción de las conocidas Torres del Nord, destinadas a viviendas y locales comerciales.
Complejo Segle XX de Terrassa
Un proyecto faraónico
Su ambición dejó otras grandes cicatrices urbanísticas en la ciudad, como las Torres del Segle XXI, su proyecto más faraónico. Inicialmente proyectadas con 30 plantas, la fuerte presión y oposición vecinal lograron rebajarlas en 15 pisos.
El proyecto urbanístico Parc Central Segle XXI, impulsado en el recinto de la antigua fábrica Terrassa Industrial, resultó ser un rotundo fracaso. Aunque el Ayuntamiento diseñó este complejo de rascacielos y locales con el objetivo de extender el centro peatonal de la ciudad hasta el barrio del Segle XX, el flujo de personas nunca se materializó y el espacio quedó aislado después de que la Generalitat interviniera para frenar los rascacielos iniciales.
Víctima de un modelo urbanístico faraónico gestado en plena burbuja inmobiliaria, la falta de conexión con la ciudad y la huida de sus principales motores económicos --en especial con el cierre de los multicines en 2012-- convirtieron el lugar en un cementerio de negocios donde las galerías comerciales se quedaron prácticamente vacías. Con el estallido de la burbuja inmobiliaria, el 90% de los locales comerciales cerraron, dejando un reguero de quiebras.
El sueño efímero del fútbol y salida a Brasil
En paralelo a los ladrillos, Cabello llevó al Terrassa FC a Segunda División A en 2002, llegando a enfrentarse al Real Madrid en la Copa del Rey.
Una euforia que duró lo mismo que la liquidez del ladrillo. En 2006, con el mercado nacional dando síntomas de agotamiento, el constructor probó suerte marchándose a edificar a Brasil.
