Los funcionarios del centro penitenciario de Brians 2 estallan. Este lunes, 3 de agosto, han emitido un comunicado en el que exigen reforzar el personal del penal y garantizar su seguridad después de haber afrontado tres incidentes graves este domingo.
Según ha denunciado la sección sindical de la UGT del centro, la situación es "insostenible", por lo que reclaman movilizar recursos"con urgencia".
“No hay suficiente personal para trabajar con unas condiciones mínimas de seguridad”, han asegurado los afectados. “Los funcionarios continuamos a pie de cañón, interviniendo ante armas cortantes, agresiones directas, amenazas de muerte y alteraciones colectivas”, han detallado.
Funcionarios protestan con carteles durante una concentración frente al Centro Penitenciario Brians 2 en una imagen de archivo
Atención médica
Según la UGT, el incidente más grave tuvo lugar durante la mañana, cuando un interno agredió a un trabajador que le había requerido para resolver una problemática con su compañero de celda, a lo que el hombre respondió golpeando al funcionario.
Durante su traslado, en el que fue “necesaria” la intervención de otros reclusos para ayudar a controlar la situación, el hombre golpeó a otros funcionarios, y uno de ellos tuvo que recibir atención médica por una lesión en la muñeca.
Un trabajador para 99 internos
El segundo incidente se produjo en el comedor, donde había 99 internos y solo un trabajador, quien tuvo que acompañar fuera de la sala a un recluso que presuntamente había agredido a otro mientras este le insultaba, amenazaba de muerte, y acabó deshaciéndose de la sujeción con ánimo de atacar a otro interno.
Los funcionarios también hicieron frente a un tercer recluso que les amenazó con un objeto cortante después de autolesionarse y al que tuvieron que contener para impedir que se golpease contra la pared.
Código 2
Dos de los incidentes requirieron activar el código 2, la señal de emergencia que indica una alteración del régimen no controlada o un incidente grave de violencia o resistencia por parte de un recluso, lo que, según los representantes sindicales, no debería “formar parte de la rutina”.
“No fallan los profesionales, que vuelven a responder poniendo el cuerpo. Falla la Administración que pretende garantizar la seguridad con protocolos, circulares y plantillas bajo mínimos”, han señalado en el comunicado.
En este sentido, los trabajadores han pedido reforzar las dotaciones de los módulos, garantizar el trabajo real en binomio en el centro, denunciar de oficio todos los atentados contra los agentes y revisar los códigos 2 activados, demandas a las que el departamento de Justicia de la Generalitat "de momento no ha dado respuesta".
