El proyecto para construir la nueva variante de Sentmenat, concebida originalmente para desviar el tráfico de vehículos pesados del núcleo urbano hacia el polígono de Can Clapers, ha encontrado la oposición del tejido asociativo local y las entidades ecologistas.
La Asociación para la Defensa y Estudio de la Naturaleza (ADENC), Protegim l’Entorn de Sentmenat (PES), así como diversas entidades vecinales y afectados, han presentado alegaciones al proyecto presentado por la Generalitat, que contempla una inversión de 20 millones de euros tras años de reclamaciones vecinales para evitar el paso de miles de vehículos a través de las carreteras que cruzan el municipio.
La propuesta plantea una vía de 2,8 kilómetros y una inversión de 20,3 millones de euros, e incluye un falso túnel de 115 metros en la Serra Barona y tres viaductos.
La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, defendió el proyecto asegurando que "permitirá mejorar la movilidad en este entorno y la calidad de vida de la población, al aligerar de tráfico el núcleo urbano".
Carretera en Sentmenat en una imagen de archivo
Actualmente, las carreteras que atraviesan Sentmenat soportan el paso diario de entre 8.000 y 10.500 vehículos, un 6% de ellos, pesados.
Pero el proyecto presentado no ha convencido. Las entidades exigen al Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica la "retirada inmediata" y "reformulación integral" de un proyecto reclamado durante años.
De no ser así, advierten que agotarán la vía administrativa e interpondrán un recurso contencioso-administrativo.
Un cambio de trazado "injustificable"
El principal punto de fricción es el cambio radical que ha sufrido el diseño de la vía tras cinco años de tramitación.
Según denuncian las entidades, la opción finalmente escogida por el Govern triplica la longitud inicialmente prevista, no conecta de forma directa con la zona industrial de Can Clapers y circula en paralelo a 200 metros del Quart Cinturó.
El municipio de Sentmenat
"El estudio informativo y el estudio de impacto ambiental de la variante de Sentmenat carecen del rigor técnico, jurídico y metodológico necesario para justificar el trazado que defienden, sino que, por el contrario, se contradicen hasta el punto de descalificar explícitamente la alternativa escogida por la Generalitat y el equipo de gobierno actual", lamentan desde ADENC.
Además, aseguran que este nuevo diseño transforma una vía local en una infraestructura de alta capacidad que conectará directamente con la carretera de Caldes, provocando un "efecto llamada" al uso del vehículo privado, lo que vulnera, denuncian, la Ley del Cambio Climático y el Plan Específico de Movilidad del Vallès (PEMV).
Consideran que ha habido un giro "injustificado" respecto al plan presentado por el mismo Govern en 2024. "Había un consenso institucional y territorial", explican, ya que se planteó la idea de ejecutar la obra en dos fases escalonadas. En su lugar, critican que se imponga un único tramo mucho más caro y de mayor impacto territorial, ignorando por completo el trabajo participativo y los acuerdos alcanzados.
Sentmenat en una imagen de archivo
Errores de cálculo y fragmentación del proyecto
El análisis de las entidades pone sobre la mesa acusaciones sobre la viabilidad y los datos presentados en el estudio. Por un lado, apuntan a un "maquillaje" socioeconómico y señalan un error metodológico en la evaluación del ruido.
Mientras el documento de la Generalitat asigna un ahorro económico de 4,46 millones de euros por reducción acústica, ADENC y PES aseguran que, aplicando "el rigor de las metodologías oficiales", el ahorro real es de apenas 1.732 euros al año, un error que, denuncian, "inflaría el beneficio en un 99,9%".
Plano alternativas variante Sentmenat
Por otro lado, alertan sobre la destrucción del entorno, argumentando que el trazado actual "trincha irremisiblemente" el conector ecológico transversal del Vallès --protegido por el Plan Territorial Metropolitano de Barcelona-- y destruye terrenos agrarios de especial protección.
Esta afectación, aseguran, perjudica directamente a masías históricas como Ca l’Ànec o Can Capella, así como a cultivos autóctonos.
A estas irregularidades se suma lo que consideran un fraude de ley por fragmentación. Denuncian que la Generalitat está licitando en paralelo la continuación de la variante hacia Caldes de Montbui.
Según los ecologistas, se trata de la fragmentación de una vía de paso mucho mayor que se aleja radicalmente del objetivo inicial del encargo, una maniobra que, afirman, sirve para evitar evaluar de forma conjunta el impacto medioambiental real y "acumulativo" de todo el corredor.
Ayuntamiento de Sentmenat en una imagen de archivo
Una inversión histórica
Por su parte, el Ayuntamiento de Sentmenat celebró la inclusión de la variante en el Plan de Inversiones en Infraestructuras de Movilidad 2026-2036 de la Generalitat, el cual prevé destinar hasta 45 millones de euros para el conjunto de las variantes de Sentmenat y Caldes.
El consistorio lo califica como un "reconocimiento a una necesidad histórica" que dejará atrás años de "déficit en inversiones" y mejorará la seguridad vial del municipio.
Sin embargo, tras el revuelo generado por el planteamiento de la Generalitat, el mismo consistorio ha presentado sus propias alegaciones al estudio informativo y de impacto ambiental, aunque ha defendido la necesidad de que se lleve a cabo.
El consistorio aclara que su objetivo es ejercer su responsabilidad institucional para mejorar el proyecto y adaptarlo a las necesidades del municipio. Sus propuestas se centran en reducir la afectación sobre Can Clapers, proteger el patrimonio y el paisaje, garantizar accesos seguros al polígono industrial, mantener la continuidad de los caminos locales y reforzar las medidas ambientales.
