El soterramiento de las vías a su paso por Sant Feliu de Llobregat es solo el principio de una transformación que va más allá del futuro ecodistrito. Todos los barrios de la ciudad experimentarán adecuaciones urbanísticas con el objetivo de dar vida a la ‘vila del futuro’: más unida, más accesible y con una nueva centralidad compartida.
En este replanteamiento transversal del paisaje urbano, el Ayuntamiento de Sant Feliu destinará más de medio millón de euros a la mejora del espacio público. La intervención tiene un alcance integral sobre la trama urbana e incluye actuaciones específicas en los diez barrios que forman el municipio.
Una calle del centro de Sant Feliu de Llobregat
El presupuesto de ejecución asciende a 599.864 euros (IVA incluido) y el inicio de las obras está previsto para octubre. Con una duración máxima de ocho meses, los vecinos de Sant Feliu verán mejorados sus barrios el verano que viene.
Para cumplir con el calendario, la empresa adjudicataria deberá mantener durante ese tiempo un mínimo de tres brigadas trabajando simultáneamente y a jornada completa, tal como se precisa en el pliego de la licitación a la que ha tenido acceso Metrópoli.
Más de 14.000 deficiencias
Las obras tienen como objetivo subsanar entre 100 y 200 deficiencias por barrio relacionadas con hundimientos, grietas, pavimentos levantados, baches y bordillos deteriorados. El consistorio, mediante la integración de datos SIG e inteligencia artificial, ha detectado 14.466 deficiencias en toda la ciudad, incluidas más de 4.200 desperfectos en aceras y más de 2.900 en calzadas. El resto de incidencias corresponde a mobiliario urbano, vegetación y otras tipologías.
Al tratarse de una obra con un alcance geográfico amplio, muchas de las actuaciones serán de mínima intervención y de carácter superficial, según expresa el gobierno municipal en los pliegos.
Suavizar las pendientes
Una de las particularidades de Sant Feliu es su ubicación entre la llanura del río Llobregat y la sierra de Collserola. Esto convierte a la capital de comarca en un municipio con fuertes pendientes en la parte alta y una trama urbana más llana en el sector central.
Tras las obras de mejora, especialmente en los barrios situados al norte de las vías –Can Calders, La Salut, Roses-Castellbell, Mas Lluí, Les Grases y Can Maginàs–, las pendientes serán las mismas que existen actualmente, aunque se intentarán suavizar en la medida de lo posible. El objetivo es facilitar la accesibilidad de los peatones, especialmente en las intervenciones de gran formato.
Controles de calidad
El proyecto no busca únicamente “parchear” los desperfectos. Por ello, el Ayuntamiento contempla controles sobre los materiales para garantizar que las reparaciones tengan una mayor durabilidad. Se incluyen, entre otras actuaciones, ensayos sobre asfaltos y comprobaciones del hormigón, con el objetivo de aumentar la resiliencia de las infraestructuras y alargar su vida útil.
Mejorar la imagen
Las actuaciones permitirán mejorar la imagen de la ciudad y redefinir los barrios y la nueva centralidad tras el soterramiento. Con este conjunto de intervenciones y las obras de reurbanización del centro avanzando, Sant Feliu pone en marcha un plan de actuación que aprovecha el momento histórico de la desaparición de las vías para coser barrios, recuperar espacios y crear nuevas zonas de vida urbana.
Render de la futura rambla Major de Sant Feliu, donde ahora están las vías
El plan de vertebrar Sant Feliu incluye seis grandes intervenciones financiadas con 4,5 millones de euros procedentes de los fondos FEDER. Una de las actuaciones más recientes es la reforma de la plaza de la Vila y su entorno para potenciar su actividad comercial e incorporar más verde.
Una de las actuaciones más interesantes de este plan es la conversión de la zona de vías en un eje transversal que, mediante una gran avenida verde, coserá la ciudad de punta a punta.
