Los Mossos d'Esquadra han asestado un nuevo golpe al tráfico de drogas en el área metropolitana.
Entre el 26 y el 27 de agosto, los agentes detuvieron a dos hombres acusados de integrar un grupo criminal dedicado al cultivo intensivo de marihuana en un local del municipio de Ripollet.
Una plantación a pleno rendimiento
El operativo policial culminó con la entrada y registro del inmueble tras diversas jornadas de investigación.
Al acceder al interior, los agentes confirmaron sus sospechas y descubrieron una gran plantación indoor.
Un vehículo de los Mossos d'Esquadra / MOSSOS
En total, la policía catalana logró intervenir 835 plantas de marihuana y decomisar más de 2.200 esquejes que ya estaban completamente listos para ser plantados en una nueva fase de producción.
El recinto estaba equipado con todo el material técnico, de iluminación y climatización necesario para acelerar y maximizar el crecimiento de los cultivos.
Una tapadera legal
Para intentar esquivar el radar de los agentes de la policía catalana, los presuntos narcotraficantes operaban bajo la apariencia de una actividad lícita.
Según ha detallado la policía, el local funcionaba utilizando la estructura legal de una empresa que figuraba a nombre de uno de los dos arrestados.
Coche Mossos d'Esquadra en una imagen de archivo
Por su parte, el contrato del suministro eléctrico --un elemento vital y muy costoso para mantener este tipo de plantaciones interiores-- constaba a nombre del segundo implicado.
Tras ser arrestados y trasladados a comisaría, los dos hombres corrieron distinta suerte procesal. Mientras que uno de ellos quedó en libertad con cargos tras prestar declaración ante los agentes, el segundo sospechoso pasó a disposición judicial para responder por su presunta implicación en la red criminal.
