El virus de la peste porcina africana (PPA) ha vuelto a dar señales de actividad en Catalunya.
Tras dos semanas consecutivas de tregua en las que no se había detectado ningún contagio, el Departamento de Agricultura ha confirmado este jueves, 3 de septiembre, cinco nuevos casos positivos en jabalíes.
Este repunte devuelve la alerta a la zona de alto riesgo y rompe la tendencia favorable que había esperanzado a las autoridades sanitarias autonómicas, que ya habían planteado una posible relajación de las medidas aplicadas para contener el brote.
El mapa de los nuevos contagios
Los cinco ejemplares infectados se han localizado en el epicentro de la crisis: tres de ellos en el municipio de Sant Cugat del Vallès, uno en el término municipal de Barcelona y otro más en Molins de Rei.
Durante los últimos siete días, los técnicos han analizado un total de 199 muestras, lo que sitúa la tasa de positividad semanal en un 2,50%.
Jabalíes en una imagen de archivo
Con estos nuevos hallazgos, ya son 19 los municipios afectados en la zona restringida. Desde que se declaró el primer foco el pasado 28 de noviembre, las autoridades han contabilizado un total de 384 jabalíes positivos por esta enfermedad, una cifra que ilustra la complejidad de erradicar el virus en un entorno natural tan denso y con una pobación que se encontraba fuera de control.
Para lograrlo, la principal estrategia sigue siendo la reducción de la población de esta especie: hasta la fecha se han capturado 11.142 ejemplares, 438 de ellos solo en esta última semana
Collserola seguirá blindada hasta otoño
Este repunte de los contagios da la razón a la cautela del Govern, que recientemente había descartado flexibilizar las restricciones.
A pesar del optimismo que generaron los quince días previos sin rastro del virus, la conselleria de Agricultura, liderada por Òscar Ordeig, mantiene la decisión de que el acceso ciudadano al parque natural de Collserola y a los entornos naturales de Barcelona no se normalizará hasta otoño.
Esta medida responde a criterios estrictamente científicos. Desde el gobierno autonómico buscan asegurar el perímetro con un despliegue masivo que incluye a más de 1.000 efectivos --entre Agents Rurals, Mossos d'Esquadra y cazadores--, 353 cierres perimetrales y más de 130 trampas instaladas sobre el terreno.
