A pocos kilómetros de Barcelona, en uno de los enclaves más exclusivos del Maresme, Mónica Naranjo ha encontrado su particular refugio en Sant Andreu de Llavaneres. Alejada del foco mediático, la cantante disfruta de una espectacular finca rodeada de naturaleza y con vistas abiertas al Mediterráneo, un espacio que combina privacidad, amplitud y todos los detalles necesarios para desconectar.
La actriz Mónica Naranjo en una entrevista con EFE
La vivienda, situada entre la Cordillera Litoral y el mar, está valorada en cerca de tres millones de euros y se extiende sobre una parcela de más de 3.000 metros cuadrados. La propiedad cuenta con alrededor de 900 metros cuadrados construidos distribuidos en varias plantas y esconde algunos de sus rincones más singulares, entre ellos una bodega de piedra y una sala de masajes.
Un exclusivo hogar que se ha convertido en uno de los grandes refugios personales de la artista cerca de Barcelona.
Vistas al paisaje mediterráneo
La arquitectura de la propiedad apuesta por espacios luminosos y conectados con el exterior. Los grandes ventanales permiten que la luz natural entre en prácticamente todas las estancias y convierten el paisaje en parte protagonista de la vivienda.
Sant Andreu de Llavaneres
El interior mantiene una estética elegante y muy personal. Uno de los rincones más destacados es el salón principal, presidido por una gran chimenea y acompañado constantemente por las vistas al mar. La cantante ha explicado en varias ocasiones la importancia que tiene este lugar para desconectar y encontrar tranquilidad.
Mónica Naranjo en su jet privado
Bodega de piedra
La vivienda dispone de varios dormitorios y baños, además de diferentes zonas auxiliares como vestidores, salas de estar, garaje y bodega. La cocina mezcla líneas modernas con materiales cálidos, especialmente madera clara, reforzando la sensación de hogar pese a las dimensiones de la propiedad.
Uno de los espacios más singulares se encuentra en el sótano, concebido casi como una zona independiente dentro de la casa. Allí se ubican una bodega de piedra, una sala de masajes y el estudio donde la artista ha trabajado en algunos de sus proyectos musicales y audiovisuales.
Finca rodeada de jardines
El exterior de la finca es otro de sus grandes atractivos. La propiedad cuenta con jardines mediterráneos, varias terrazas panorámicas y una piscina rodeada de palmeras que aporta un aire de oasis privado.
Desde distintos puntos de la casa se puede contemplar el Mediterráneo, especialmente al atardecer, cuando el entorno transforma la vivienda en un escenario casi cinematográfico. La artista ha convertido este espacio en uno de sus lugares más personales, donde combina descanso, creatividad y vida diaria.
Mónica Naranjo en una habitación
Exclusividad en el Maresme
Sant Andreu de Llavaneres está considerado uno de los municipios más exclusivos del litoral catalán y desde hace años atrae a numerosas personalidades que buscan discreción cerca de Barcelona. Incluso el cantante de Bono se alojó en la zona durante una estancia en la capital catalana en 2009.
Aunque en 2022 la cantante puso la vivienda a la venta por unos 2,85 millones de euros, finalmente retiró el anuncio. Desde entonces, continúa residiendo en esta propiedad, consolidada como uno de sus principales refugios personales y creativos.
