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El hombre de 60 años cuyo cadáver fue encontrado este miércoles en la zapatería que regentaba en L’Hospitalet de Llobregat había sido informado personalmente del procedimiento judicial abierto contra él por el impago del alquiler y conocía que el desahucio estaba previsto para el próximo lunes, 5 de octubre.

Así lo ha detallado este jueves el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), después de que los Mossos d’Esquadra investigaran la muerte del hombre, que, según fuentes policiales, se habría suicidado.

El cuerpo fue localizado este miércoles en el interior del local de la calle Martí i Blasi, en el barrio de La Florida. Un amigo dio la voz de alarma al 112 después de comprobar que la persiana del establecimiento llevaba parcialmente levantada desde el día anterior.

Una ambulancia del SEM ARCHIVO

Los agentes que acudieron al lugar no encontraron indicios de criminalidad y la investigación está ahora en manos de la Unitat d’Investigació de los Mossos de L’Hospitalet.

Demanda por impago de alquiler

La principal novedad conocida este jueves es el detalle del procedimiento judicial que pesaba sobre el hombre. Según el TSJC, la propiedad presentó en enero de 2025 una demanda por el impago de ocho meses de alquiler. La demanda fue admitida a trámite en diciembre de ese mismo año.

Desde enero de 2026 se intentó notificar al hombre la existencia del procedimiento sin conseguirlo. Finalmente, los encargados de realizar la notificación acudieron al propio establecimiento y pudieron localizarlo allí. Fue entonces cuando le informaron personalmente de la demanda.

El desahucio estaba fijado para el 5 de octubre

A partir de ese momento, el hombre ya conocía la existencia del procedimiento. Sin embargo, según el TSJC, durante las semanas posteriores no presentó ningún escrito de oposición.

El 29 de mayo de 2026 se dictó el decreto que fijaba para el 5 de octubre el lanzamiento del local. Días después, el 9 de junio, el hombre acudió personalmente al juzgado, donde volvió a ser informado de la finalización del procedimiento y de la fecha prevista para el desahucio.

Agentes de los Mossos d'Esquadra / MOSSOS

Al día siguiente recibió además la notificación por correo. El tribunal señala que no consta que posteriormente presentara ningún escrito relacionado con el procedimiento ni que solicitara un aplazamiento del lanzamiento.

El local no era su vivienda habitual

La información del TSJC llega un día después de que se conociera la muerte del hombre y permite reconstruir los últimos meses del procedimiento judicial. Hasta ahora, las informaciones sobre el caso habían situado el desahucio como uno de los elementos que rodeaban la situación del fallecido.

El hombre regentaba desde hacía años una zapatería en el barrio y era conocido por los vecinos. Aunque algunas informaciones apuntaron inicialmente a que dormía en ocasiones en el establecimiento, fuentes municipales han señalado que estaba empadronado en Bellvitge y que el local no era su vivienda habitual.

Una nota dirigida a la familia

La investigación policial deberá determinar ahora las circunstancias exactas de su muerte. Fuentes policiales apuntan al suicidio y no han encontrado indicios de criminalidad, mientras que medios que han consultado a personas próximas al fallecido han informado de la existencia de una nota dirigida a su familia.

El caso se produce, además, pocas semanas después de la muerte de otra vecina de L’Hospitalet, Olga, que se quitó la vida después de haber sido desahuciada de su vivienda. Su fallecimiento provocó movilizaciones de entidades vecinales y colectivos vinculados al derecho a la vivienda. Tras conocerse ahora la muerte del hombre, organizaciones de vivienda han vuelto a reclamar movilizaciones en la ciudad.

El Ayuntamiento quiere adquirir el local

El Ayuntamiento de L’Hospitalet ha anunciado este jueves que quiere adquirir cinco edificios que la propiedad actual, una inmobiliaria familiar, pretende vender a un fondo de inversión. Las cinco fincas suman 148 viviendas y el consistorio prevé destinar 27 millones de euros a la operación mediante el derecho de tanteo y retracto, con el objetivo de incorporar los pisos al parque público y evitar que las familias que viven en ellos queden en manos de un fondo.

Uno de los edificios incluye el local donde trabajaba Javier, el hombre de 60 años hallado muerto este miércoles. Según el Ayuntamiento, regentaba allí un taller de reparación de zapatos y acumulaba impagos del alquiler desde 2024, una situación que derivó en la orden de desahucio prevista para el próximo 5 de octubre.

El consistorio señala que el hombre tenía un domicilio en Bellvitge y que se quitó la vida después de saber que debía abandonar el local, aunque la investigación policial sobre las circunstancias de su muerte continúa abierta.

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