Los ayuntamientos de Santa Coloma de Gramenet y Sant Adrià de Besòs, en coordinación con la Diputación de Barcelona y la Agència Catalana de l'Aigua (ACA), han puesto en marcha los mecanismos para recuperar el entorno del río Besòs tras el violento temporal de este fin de semana.
Las intensas lluvias registradas en el este de Catalunya elevaron el caudal del río a niveles que no se veían desde hace más de dos décadas, alcanzando un pico máximo de 937 metros cúbicos por segundo a las 7:00 horas del domingo a su paso por Santa Coloma, una cifra solo superada por los 1.157 metros cúbicos registrados en 1994.
A pesar de la magnitud de la riada, el Parque Fluvial ha soportado el embate del agua, dejando un balance de daños muy desigual entre el propio cauce natural y el entramado urbano colindante.
Sant Adrià reclama ayudas ante los graves daños
El municipio más afectado ha sido Sant Adrià de Besòs. Aunque el tramo del río gestionado por la Diputación apenas ha sufrido desperfectos y ya ha sido reabierto al público, la desembocadura --competencia de la ACA-- sí ha resultado dañada.
El Besòs, desbordado
Sin embargo, el impacto del temporal se ha sentido en las calles del municipio. Las fuertes precipitaciones han causado estragos en el centro de Sant Adrià, inundando bibliotecas, instalaciones deportivas y equipamientos juveniles.
La situación más crítica se vive en la plaza Mossèn Anton, donde el agua inutilizó el cuadro eléctrico de dos edificios adyacentes, dejando a los vecinos sin suministro de luz hasta este mismo miércoles. Ante esta situación de emergencia, la alcaldesa Filo Cañete ha anunciado que el consistorio solicitará formalmente a la Delegación del Gobierno la declaración de zona catastrófica.
Sistemas de evacuación eficaces
En Santa Coloma de Gramenet, el parque fluvial ha sufrido afectaciones menores, limitadas principalmente a la acumulación de residuos vegetales y el arrastre de arena hacia las orillas.
La alcaldesa del municipio, Mireia González, ha destacado el funcionamiento de los sistemas de evacuación, los cuales evitaron que la riada provocara daños estructurales en el espacio urbano.
"Es una inversión que no se ve, pero que se nota cuando más falta hace", subrayó González, quien mantiene el cierre perimetral del parque fluvial por precaución hasta nueva orden.
Vista de la ronda Litoral en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) tras registrar el río Besòs este domingo un caudal de 903 metros cúbicos por segundo
Por su parte, Tomàs Carrión, asesor de Infraestructura Verde y Estrategia Besòs del consistorio colomense, ha confirmado que la zona dedicada a la fauna ha resistido muy bien la crecida, requiriendo únicamente labores de recomposición estética. De hecho, el temporal ha permitido avistar nueva fauna local, como un ejemplar de serpiente de agua de medio metro de longitud.
El reto de las Tres Xemeneies frente al cambio climático
El episodio de lluvias torrenciales ha reabierto el debate sobre el futuro desarrollo urbanístico del barrio de las Tres Xemeneies, proyectado en una zona calificada como inundable y que albergará más de 1.700 nuevas viviendas.
Cañete ha reconocido la naturaleza del terreno, recordando que todo el municipio de Sant Adrià se asienta sobre una zona con riesgo de inundación.
"No escondemos que el barrio estará situado en una zona inundable, como lo estamos en Sant Adrià", ha sostenido la alcaldesa, apuntando que la diferencia entre ambos es que la ciudad fue construida sin criterios de resiliencia climática, al contrario que las Tres Xemeneies.
Ha asegurado que la zona "contará con los elementos que permitan paliar los futuros problemas" que se puedan derivar de los temporales de lluvia que, previsiblemente, serán cada vez más frecuentes en el futuro.
