Sin dinero ni proyecto sobre la mesa, la ampliación del estadio Johan Cruyff es cada vez más improbable. El equipamiento de Sant Joan Despí estuvo en abril en el punto de mira del presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, quien mostró su voluntad de mejorar las instalaciones e incrementar su capacidad.
La intención de Laporta era, por aquel entonces, ampliar el aforo del Johan en 10.000 localidades hasta alcanzar las 16.000, para convertirlo en la alternativa del Barça durante las obras de instalación de la cubierta del Spotify Camp Nou. El presidente azulgrana quiere evitar a toda costa el regreso a Lluís Companys, como ha expresado en varias ocasiones.
Sin embargo, este plan va perdiendo fuerza a medida que se dispara el coste de las obras del estadio barcelonés. Laporta pidió a los socios compromisarios autorización para solicitar un nuevo crédito de 300 millones de euros a Goldman Sachs para completar los trabajos. A ello se suma que el nuevo Palau Blaugrana, cuyo coste se estima en 400 millones, todavía no cuenta con presupuesto.
Sin propuesta de Laporta
El plan de Laporta para el Johan no encaja, sin embargo, con el del Ayuntamiento de Sant Joan Despí. El consistorio entiende la necesidad de ampliar el estadio, pero discrepa de las dimensiones planteadas por el presidente azulgrana. Su alcaldesa, Belén García, aseguró en conversación con Metrópoli que está abierta a una ampliación más modesta, de 4.000 espectadores más.
La oposición del ayuntamiento metropolitano a la propuesta inicial de Laporta se fundamenta en los problemas de movilidad que se generan cada vez que el FC Barcelona disputa un partido en el Johan. “Estamos encantados de tener al Barça como vecino, pero la convivencia debe ser compatible con el día a día de los vecinos”, apuntó García a este medio.
Aficionados en el estadio Johan Cruyff de Sant Joan Despí en una imagen de archivo
Por ello, una de las condiciones del consistorio para autorizar la ampliación es que el proyecto incluya un plan de movilidad. Preguntadas por este medio, fuentes municipales aseguran que no hay novedades sobre la ampliación y que no han recibido ninguna propuesta.
Todo apunta a que Laporta ha “aparcado” la ampliación del Cruyff, una actuación que supondría una inversión de 14 millones y cuya rentabilidad sería difícil de garantizar únicamente con los ingresos de taquilla de los partidos del filial y del equipo femenino.
Los vecinos, en contra
Ante las promesas de Laporta a los aficionados, los vecinos del entorno del estadio mostraron preocupación por las posibles consecuencias de la ampliación. La movilidad, el aparcamiento y la seguridad son los tres aspectos que más inquietan a los residentes: “Como no hay sitio para todos, aparcan por donde pueden; incluso se meten en los campos que hay aquí en la zona”, denunció un vecino.
Preguntados por este diario, algunos hablaron de “follón” cada vez que juega el Barça y aseguraron que la movilidad se convierte en un caos. “No me quiero imaginar cuando vengan 10.000 personas más”, expresó una vecina. Por ahora, estas suposiciones quedan en el aire a expensas de conocer qué pasará finalmente con el estadio metropolitano.
