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Victoria para los vecinos de El Carmel, Can Baró y el Guinardó. Barcelona controlará el acceso de los turistas al Turó de la Rovira, donde se ubican los búnkers del Carmel y donde hace años que los residentes denuncian incivismo y masificación.

El Pleno del Ayuntamiento ha sacado adelante una proposición de ERC --con los votos favorables del Gobierno municipal y los comunes, la abstención de Junts y PP y el voto en contra de Vox-- para implantar un sistema de regulación de entrada a este espacio patrimonial y emblemático de la ciudad.

Fórmula cerrada

La regidora del PSC en Horta-Guinardó, Sara Belbeida, ha asegurado que se estudiarán todas las herramientas necesarias para reducir la presión sobre el espacio y el vecindario.

Una tarea de la que se encargará el futuro grupo de impulso y seguimiento del Turó de la Rovira, que se creará este junio y estará integrado por representantes del consistorio, asociaciones vecinales y diferentes servicios municipales.

"Lo haremos con rigor, viabilidad jurídica, técnica, operativa, organizativa y sin asumir, de entrada, una fórmula cerrada", ha afirmado Belbeida.

Visitantes en los búnkers del Carmel / HUGO FERNÁNDEZ

Reforzar el cierre perimetral

El grupo de trabajo también abordará cuestiones como el cumplimiento de horarios, el refuerzo del cierre, la gestión de los usos, la convivencia y la preservación patrimonial y natural del monumento.

Precisamente, Belbeida ha explicado que en los últimos días, representantes del gobierno municipal han visitado junto a los vecinos el entorno de los búnkers para detectar los puntos débiles del cierre del espacio.

También se ha impulsado un diagnóstico de la zona para tomar decisiones basadas en "datos, rigor y conocimiento real".

Los búnkers del Carmel con graffitis / VALENTS

La regidora ha destacado que desde el año 2023, el consistorio ha desplegado medidas como poner auxiliares de tráfico, agentes cívicos, servicios de gestión de conflictos, el cierre diario del recinto con presencia de la Guardia Urbana, mantenimiento, limpieza de los graffitis y mejora del espacio público.

Parque temático

La presidenta de ERC en Barcelona, Elisenda Alamany, ha defendido la necesidad de limitar el acceso al Turó de la Rovira, tal y como se hizo en el Park Güell, para "garantizar que la ciudad continúe siendo habitable para los vecinos".

"Barcelona no es un parque temático ni un decorado permanente para las redes", ha aseverado.

En la proposición, los republicanos piden priorizar el acceso de los barceloneses al recinto y establecer mecanismos de reserva, control y gestión para reducir la masificación.

Asimismo, se exige el refuerzo de la Guardia Urbana para prevenir conductas incívicas y asegurar que se cumplen los horarios para los búnkers.

Grupos de jóvenes de botellón en los búnkeres del Carmel / METRÓPOLI - JORDI SUBIRANA

Gobernar la masificación turística

El Pleno del Ayuntamiento, por otro lado, ha rechazado casi por unanimidad la proposición de los comunes para que el Consorci de Turisme deje de promocionar la ciudad internacionalmente y destine esa inversión en vivienda pública y más inspección de las actividades turísticas.

El regidor de los comunes Jordi Rabassa ha recordado que hay 8.000 personas de la ciudad que no tienen casa y unas 2.000 duermen a ras de suelo, mientras el turismo no deja de batir récords.

"El Ayuntamiento debe destinar la recaptación de la tasa turística para construir una ciudad donde vivir y no promocionar más turismo", ha defendido.

Turistas ante la Sagrada Família AJ BCN

Sin embargo, el resto de grupos municipales se han mostrado en contra, pese a que han coincidido en encontrar modelos de gobernanza para frenar la masificación.

El teniente de alcalde Jordi Valls ha señalado que el importe de la tasa turística ya se destina a políticas contra la desigualdad y que el Gobierno de Jaume Collboni ha convertido en una prioridad "el derecho de los vecinos a quedarse" en la ciudad.

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