El Ayuntamiento de Barcelona ha adjudicado tres contratos de servicios de consultoría para la Dirección de Empresas, Consorcios y Fundaciones y entes dependientes del Ayuntamiento.
Servirán para que compañías especializadas revisen las cuentas de los organismos municipales y adecúen las contabilidades a la normativa vigente.
El cuerpo técnico municipal no puede asumir todo este trabajo, por lo que debe ser externalizado. La principal misión es revisar la contabilidad de las entidades del grupo municipal previa a la formalización de sus cuentas anuales, por lo que requieren un alto grado de especialización, así como una gran estructura empresarial.
Un concurso desierto
Un informe justificativo interno del consistorio explica que ante el trabajo “de supervisión de la contabilidad, información presupuestaria y financiera de las entidades dependientes del Ayuntamiento”, se necesita “apoyo financiero para formular los presupuestos, para preparar la información relativa a la ejecución y liquidación del presupuesto y para la formulación de las cuentas anuales”.
Se da la circunstancia de que el concurso para la adjudicación de estos encargos fue declarado desierto el pasado mes de septiembre porque, según consta en una diligencia municipal, ninguna de las empresas había presentado sus ofertas dentro del límite legal para ello.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en una imagen de archivo
Nueva licitación
A comienzos de otoño volvió a licitarse el contrato, dividido en cuatro lotes dependiendo de la especialidad. Finalmente, los contratos se adjudicaron el pasado mes de noviembre a las empresas Faura-Casas Auditors Consultors, KPMG Asesores y Sinergia Empresa 2010. En el mes de diciembre fueron, finalmente, formalizados.
El monto total del gasto en la revisión de cuentas se eleva a algo más de 683.000 euros para los dos próximos años. Pero las cláusulas del contrato permiten prorrogarlos por otros dos años, por lo que el gasto en la revisión de cuentas se disparará el próximo cuatrienio a 1.360.000 euros.
Los tres contratos
Faura, que formalizó su contrato el pasado 3 de diciembre, se encargará de la asesoría integral de las cuentas. Para ello, cobrará un monto total de 94.150 euros el próximo bienio. Sinergia se encargará del apoyo a la contabilidad. Formalizó el contrato el 17 de diciembre por un monto total de 227.480 euros.
Por su parte, KPMG formalizó el contrato el 19 de diciembre. Sus emolumentos ascienden a 361.536 euros por la supervisión continua de las cuentas. Su contrato es, pues, el más oneroso de los tres.
En la licitación, esta compañía asesora presentó una oferta extraordinariamente baja, por lo que los técnicos municipales le exigieron las pertinentes justificaciones para razonar la oferta.
Oficinas de KPMG en L'Hospitalet
Una oferta ‘anormal’
El pliego de justificación elaborado posteriormente por los responsables municipales reconoce que los costes ofertados, un poco por debajo de lo que se considera “oferta anormal o desproporcionada” podrían ser aceptables.
La empresa señalaba en sus alegaciones que, aplicando unos costes de estructura del 13% y un beneficio industrial del 6% y pagando a sus técnicos los salarios establecidos en el convenio, la oferta era viable.
Además, argüía que su intensa experiencia con las Administraciones es una “condición excepcionalmente favorable para prestar los servicios”.
Las ‘flores’ de los técnicos
Los técnicos reconocieron que “la justificación de KPMG destaca que su política de formación y actualización permanente de su personal garantiza el uso de enfoques innovadores, originales y de alto valor añadido”.
Vienen a decir en su informe que lo tiene todo muy trillado y que poner en marcha el sistema de supervisión continua con “metodologías avanzadas” es coser y cantar para esa asesora. “Por tanto, también desde este punto de vista se considera viable la propuesta en las condiciones económicas ofertadas”.
Los técnicos concluyen que “los argumentos expuestos nos llevan a validar la afirmación de KPMG de poder mantener el precio ofertado dentro del marco establecido tanto en los pliegos para la contratación de los servicios como en la propuesta presentada, asegurando los debidos estándares de calidad. Por tanto, se considera que la propuesta presentada no es anormal ni desproporcionada”.
De los cuatro lotes que se licitaron, no obstante, quedó desierto uno de ellos, el relacionado con la revisión de la contabilidad de las entidades del grupo municipal, para el que no se presentó ningún postor.
