Combatir la expansión del cruising en Barcelona. Esta es la finalidad que persigue el PP, formación que alertará en la Comisión de Urbanismo de abril del incremento de esta práctica sexual y otras conductas inadecuadas en equipamientos de titularidad municipal.
Los populares trasladarán la cuestión a la citada sesión, que se celebrará este martes, 14 de abril. En su propuesta, el grupo municipal pedirá un refuerzo de la presencia de personal en los aseos públicos municipales y el establecimiento de protocolos específicos para prevenir usos indebidos de los aseos públicos.
La exigencia del PP se hace extensible a Adif. El partido liderado por Daniel Sirera reclamará al gobierno de Jaume Collboni que inste al gestor ferroviario a reforzar los mecanismos de control y supervisión de los servicios de las estaciones de Sants y de França.
Interior de los aseos de la estación de Sants
Con esta última petición, los populares quieren hacer partícipes a las empresas concesionarias de la necesidad de adoptar medidas para prevenir comportamientos indebidos, además de garantizar la limpieza, la accesibilidad y la seguridad de estas instalaciones.
Expansión del 'cruising'
La expansión del cruising por la capital catalana preocupa al PP. Entre los equipamientos municipales y espacios públicos detectados por la formación donde se han cronificado estas prácticas, se encuentran los mercados de la Sagrada Família y de Sant Martí, el Velódromo de Horta, el Casinet d’Hostafrancs y el edificio MediaTIC, este último en el distrito tecnológico del 22@.
Fachada del mercado de Sant Martí
La formación también señala otros puntos de la ciudad, como el Hospital Clínic y la Facultad de Economía y Empresa de la Universitat de Barcelona, así como parques y zonas boscosas, entre los que se encuentran los parques de la Trinitat, de Antoni Santiburcio y de la Sagrada Família, Collserola y Montjuïc.
Precisamente en esta última montaña barcelonesa, recuerdan los populares, se produjo la violación de una mujer que paseaba con sus perros en los jardines de Costa i Llobera, cometida presuntamente por un delincuente reincidente que gozaba de un permiso penitenciario de Quatre Camins.
A todo ello se suman otros espacios, de titularidad privada, como los aseos de centros comerciales. Entre los ejemplos más claros está el de Westfield Glòries, consolidado como un punto caliente de cruising en la ciudad.
Garantizar la seguridad
Sirera incide en la necesidad de reforzar la seguridad y el control de acceso en los lavabos de edificios públicos municipales, así como contar con mayor supervisión de los aseos de las estaciones ferroviarias de la ciudad.
“Es una vergüenza que nadie del gobierno municipal de Collboni haga nada para garantizar la seguridad y el correcto uso de estos aseos. Deberían ser conscientes que en Barcelona se registran cada día una media de cuatro agresiones sexuales, una de ellas con penetración, lo que debe alertar sobre este tipo de prácticas en lavabos públicos, ya que pueden suponer un problema de seguridad, salubridad y civismo”, apunta el líder popular a Metrópoli.
Para los casos más extremos que dependan de la administración barcelonesa, Sirera plantea la posibilidad de que se implanten sistemas de acceso mediante códigos gratuitos.
