El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha incidido en su voluntad de eliminar los cruceros de escala en la convención municipal que la federación barcelonesa del PSC ha celebrado este sábado, asegurando que se ha marcado el objetivo de "reducirlos a cero".
Como avanzó en una reciente entrevista, el líder socialista quiere valerse de la fiscalidad para lograrlo. Sus planes pasan por aumentar la tasa turística hasta el máximo legal en 2027, ocho euros, además de buscar la complicidad de la Generalitat para eliminar este tope y facilitar un incremento de la tasa aún mayor a los cruceristas de escala.
Collboni ha subrayado que, además de "desincentivar" estas estancias en la ciudad, busca "financiar los servicios que estos cruceristas usan" en la capital catalana.
"Generan masificación turística y no hacen gasto en la ciudad, pero sí un uso intensivo del espacio y los servicios públicos, sobre todo en el centro", ha señalado el alcalde tras denunciar que estos visitantes "ponen en riesgo al calidad de vida" de Barcelona.
Barcelona cerró 2025 con 3.999.258 cruceristas, de los cuales casi la mitad (1,7 millones) fueron pasajeros de cruceros de escala.
Turismo de congresos
Collboni ha celebrado la renovación de Fira de Barcelona, y ha señalado el beneficio que supone el turismo de congresos para la ciudad. "Es un tipo de visitante que aporta valor añadido y que conecta con la economía del conocimiento", ha afirmado.
El alcalde también ha defendido la fiscalidad de la tasa turística, que ya ha permitido climatizar 60 escuelas y promover vivienda pública y servicios en los barrios.
