El líder del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha solicitado al alcalde Jaume Collboni la convocatoria de un minuto de silencio el próximo 2 de septiembre, coincidiendo con la celebración del Día de Ceuta.
La propuesta del popular busca rendir homenaje a las personas afectadas y trasladar el respaldo de la capital catalana a los habitantes de la Ciudad Autónoma tras los recientes episodios de entrada masiva de migrantes procedentes de Marruecos.
A través de un comunicado difundido este lunes, 24 de septiembre, el grupo municipal popular ha reclamado que el consistorio barcelonés manifieste públicamente su solidaridad institucional e inste al Ejecutivo central a exigir al Gobierno de Marruecos una cooperación fronteriza "efectiva y leal" para asegurar "un mayor control fronterizo en su territorio".
Daniel Sirera en una imagen de archivo
Asimismo, Sirera ha expresado su "profunda preocupación por el papel desempeñado por el Gobierno de Marruecos".
"Un Estado que aspira a ser considerado socio fiable de España y de la Unión Europea tiene la obligación de controlar eficazmente su territorio, así como impedir concentraciones masivas junto a una frontera internacional y colaborar en la prevención de tragedias y la identificación de las víctimas", ha agregado.
Pide una investigación
En la misma línea, al líder de la formación popular ha solicitado al Gobierno de España la puesta en marcha de una investigación "completa e independiente" para esclarecer la cadena de decisiones, las alertas previas recibidas y los posibles fallos en el operativo de seguridad, así como la depuración de las responsabilidades políticas pertinentes.
Daniel Sirera en una imagen de archivo
Asimismo, la petición incluye un llamamiento para que el Ayuntamiento de Barcelona condene de forma expresa las agresiones sexuales denunciadas en el contexto de estos sucesos y reclame protección, atención y justicia para las mujeres y menores afectados.
Solidaridad de Barcelona
Sirera ha concluido remarcando que la solidaridad de Barcelona no puede depender de la distancia geográfica, de la coincidencia ideológica entre administraciones ni de la conveniencia política del gobierno local.
"Barcelona no puede permanecer indiferente. Ceuta es una ciudad española y su sufrimiento también debe ser el nuestro. La solidaridad institucional no puede depender de la distancia, de la ideología del gobierno afectado ni de la conveniencia política del alcalde", ha concluido Sirera.
