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El Ayuntamiento de Barcelona destinará 10,2 millones de euros durante los próximos tres años al mantenimiento de los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), unas infraestructuras pensadas para gestionar mejor el agua de lluvia y reducir el riesgo de inundaciones cuando se producen episodios de lluvias intensas.

La primera teniente de alcalde, Laia Bonet, ha explicado este miércoles que el consistorio ha puesto en marcha un nuevo contrato para mantener estos sistemas. Lo ha hecho desde el parque de Can Batlló, uno de los espacios de Barcelona que cuenta con más SUDS.

Inundaciones en un andén de la estación de Sants

Se trata de infraestructuras que se integran en el entorno urbano y que pueden adoptar diferentes formas, desde pavimentos permeables hasta parterres inundables. También están presentes en espacios como el parque de la Ciutadella, la plaza de las Glòries o la plaza situada en la calle Consell de Cent con Enric Granados.

La previsión del Ayuntamiento es que estas infraestructuras se incorporen en las futuras transformaciones de la ciudad.

También ayudan a combatir el calor

Además de gestionar el agua de lluvia, los SUDS tienen otros efectos. Estos sistemas evitan que toda el agua termine directamente en la red de alcantarillado, permiten alimentar el agua freática y contribuyen a mitigar el efecto isla de calor.

Bonet ha señalado que la infraestructura verde que incorporan estos espacios puede generar una diferencia térmica de hasta 10 grados respecto a zonas en las que solo hay asfalto.

La medida forma parte del Pla Clima. Según ha explicado el Ayuntamiento, desde 2019 Barcelona ha multiplicado por 3,5 la superficie ocupada por estos sistemas, que ha pasado de cinco hectáreas a 17,3 en 2025.

En ese mismo año, la ciudad contaba con 104 SUDS, que permitieron gestionar cerca de 370 millones de litros de agua de lluvia.

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