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Entendimiento, entre el PSC y ERC, para esquivar la negativa permanente de BComú. A falta de ocho meses para los comicios locales, Jaume Collboni ha consolidado una alianza y una enemistad en el eje de izquierdas de Barcelona.

Los republicanos de Elisenda Alamany reafirmaron, este martes, su condición de socios prioritarios del gobierno municipal. Su último acuerdo con los socialistas permitió, con la espontánea colaboración de Junts, sacar adelante el incremento del recargo municipal aplicado a la tasa turística a los cruceristas de escala.

Los comunes, en cambio, ejercieron el rol de oposición destructiva. Tras realizar una propuesta jurídicamente inviable que pretendía aumentar el pago hasta los 24 euros, la formación rechazó una iniciativa que incrementará la tasa a estos visitantes hasta los 12 euros en 2027.

Refuerzo escolar

El voto contrario de BComú supone, también, su oposición a un plan para impulsar el refuerzo escolar en la ciudad. Pactado entre el Ejecutivo local y ERC, el acuerdo supone dedicar tres millones de euros procedentes de la tasa a dicha finalidad, y un millón adicional a actividades extraescolares.

"Los resultados del Informe PISA nos obligan a actuar", apuntó Alamany, quien defendió la necesidad de "gobernar el turismo" invirtiendo la recaudación de la tasa turística "en la gente que vive en Barcelona".

Cabe recordar, también, que el impuesto turístico financia íntegramente el Pla Clima Escola. Tras su encuentro con Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York, Collboni explicó que este proyecto ya ha climatizado más de 80 colegios de la ciudad y se extenderá hasta alcanzar las 170 escuelas.

Escollo en la izquierda

El grupo municipal que cuenta con Gerardo Pisarello como alcaldable se ha afianzado como un escollo en la izquierda barcelonesa. Más allá de su postura en la votación del impuesto a los cruceristas, BComú ha zancadilleado el incremento del IBI a los hoteles de lujo hasta el máximo legal (1,30%).

La formación ha justificado su abstención en una presunta falta de información sobre la propuesta, pero no ha encontrado argumentos relativos al aumento del tributo para defender su posicionamiento.

"No podemos votar a favor, pero si nos lo vuelven a llevar mañana, la semana que viene o antes del pleno, nuestro grupo lo apoyará", afirmó el edil Marc Serra.

Marc Serra, edil de BComú EUROPA PRESS

El teniente de alcalde de Economía, Jordi Valls, reprochó la decisión de los comunes. El edil socialista afeó a BComú que estaba votando "no" a una medida que da cumplimiento a los acuerdos pactados con su grupo municipal.

Oposición coherente de ERC

Los postulados de los comunes chocan con la oposición coherente que ha ejercido ERC durante este mandato. Sin renunciar a sus postulados, los republicanos han facilitado acuerdos con el Ejecutivo local e, incluso, han rozado el acuerdo para gobernar la capital catalana en coalición.

Elisenda Alamany, líder de ERC en Barcelona ERC

En los últimos años, ERC ha apoyado ordenanzas fiscales y presupuestos, unas propuestas que han incluido medidas concretas relativas a la principal preocupación de los barceloneses: la vivienda.

Buena muestra de ello fue el pacto entre las formaciones para destinar 15 millones de euros a la regeneración urbana del Besòs i el Maresme.

El acuerdo incluyó la construcción de dos nuevos bloques de viviendas, un aumento de las inspecciones y más pisos temporales para realojar a algunos de los residentes de los 86 bloques del barrio que necesitan una rehabilitación urgente.

Acuerdos con Junts

Los equilibrios del PSC para evitar a los comunes también se han traducido, de forma puntual, en la consecución de acuerdos con Junts.

El entendimiento de Collboni con Xavier Trias para la Ordenanza de terrazas, y posteriormente con Jordi Martí Galbis para actualizar la Ordenanza de civismo, han sido claros ejemplos de ello.

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