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El Ayuntamiento de Barcelona ha hecho balance de los graves altercados que empañaron el final de la manifestación por el derecho a la vivienda en Barcelona.

El teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, ha cuantificado los daños en el mobiliario urbano en más de 42.000 euros, un impacto económico que incluye, entre otros destrozos, la quema de 32 contenedores en pleno centro de la ciudad.

El edil ha atribuido el vandalismo a un grupo concreto de unas 2.000 personas que "actuaron de una manera muy violenta", desvinculándolos de la protesta pacífica en la que miles de ciudadanos expresaron su preocupación por la crisis habitacional.

El responsable municipal ha exigido en declaraciones a betevé que el derecho a manifestación se ejerza con respeto a los bienes públicos, recordando que la ciudad ya ha sufrido episodios similares en el pasado reciente.

Tanto el consistorio como la Generalitat han querido separar el grueso de la movilización y los responsables de los incidentes, a los que califican de "absolutamente condenables".

Manifestantes por la vivienda en la plaza Urquinaona este lunes Metrópoli

"Pervertir" la movilización para ser noticia

En la misma línea, la consellera de Interior, Núria Parlon, ha lamentado que una minoría violenta se dedicara a "pervertir" el espíritu de una marcha que congregó a unos 20.000 asistentes con un comportamiento cívico intachable.

Según Parlon, este perfil de alborotadores acostumbra a reventar las movilizaciones masivas con el objetivo de eclipsar la reivindicación original y convertirse en los protagonistas de la noticia.

Para depurar responsabilidades, la titular de Interior ha confirmado que los cuerpos policiales van a investigar mediante el análisis de las grabaciones de los altercados para identificar a más implicados y ejecutar nuevas detenciones, que se sumarían a los 13 arrestos realizados durante la noche del lunes.

Sobre si estos grupos actuaban como infiltrados dentro del movimiento vecinal, Parlon ha preferido ser prudente y no extraer conclusiones precipitadas.

Acampada Plaza Catalunya por la vivienda SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Cautela ante la acampada

Respecto a la derivada de la protesta que se mantiene activa, el campamento instalado en la propia Plaza Catalunya, el consistorio ha optado por mantener la prudencia.

Preguntado sobre si las fuerzas de seguridad tienen previsto actuar para desalojar las tiendas de campaña, Albert Batlle ha evitado anunciar medidas a corto plazo.

"No queremos avanzar acontecimientos. Veremos cómo evoluciona el tema", ha señalado el teniente de alcalde, contextualizando que este tipo de acampadas reivindicativas son una realidad que también se está replicando en otras grandes ciudades del Estado.

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