Publicada

Las izquierdas negociaron contrarreloj un acuerdo que les permitiese concurrir a las elecciones del próximo 29 de noviembre con una lista única para evitar la división del voto. No fue posible un acuerdo.

Podemos exigía el número 1 por Madrid para asegurarse el escaño de Irene Montero. Pero la exigencia iba más allá: con Montero en la quiniela, la candidatura de Ada Colau, a quien propuso Más Madrid, estaba amenazada, ya que la podemita planeaba ser ella la aspirante a presidir el Gobierno español.

La conclusión es que Podemos ha devuelto el ‘favor’ a Colau, cuando ésta conspiró y apoyó a Yolanda Díaz para romper el frente de la izquierda radical con el objetivo de minimizar a Podemos y asaltar el poder con Sumar. “Sin acuerdo con Podemos y sin un frente verdaderamente amplio en Madrid, Colau queda al borde del abismo. Su batacazo puede ser histórico”, razonaba un dirigente de la izquierda radical poco antes del cierre del plazo para presentar coaliciones.

Peor en Barcelona

Hay una cuestión crucial que se ha de tener en cuenta: la lista de Colau caería estrepitosamente en Catalunya, donde puede pasar de siete a dos o tres diputados, según los sondeos del último barómetro. La existencia del frente de Gabriel Rufián con Podemos en Barcelona debilita sobremanera a los comunes.

Ada Colau y Emilio García en el acto de presentación del Frente Amplio en Madrid CARLOS LUJÁN - EUROPA PRESS

“Hay gente de izquierdas que no es independentista y no votará a Rufián pese a ir con Podemos. Por eso, se están pensando en votar a socialista como voto útil para frenar a la extrema derecha”, reconoce un dirigente de los comunes. Así, a Colau se le escapan a chorros votos hacia ERC/Podemos y hacia el PSC. Sus peores pesadillas se han cumplido.

Por tanto, la representante de los comunes necesitaba un golpe de efecto para salvar los muebles. De ahí que se mostrase dispuesta a ceder la cabeza de lista a otro dirigente: las perspectivas no son buenas.

Una venganza en diferido

“Es una paradoja que sea precisamente Ada Colau quien habla de fracturar la izquierda cuando fueron ella y Yolanda Díaz las que rompieron el bloque de Podemos por afán de protagonismo”, critica un alto dirigente de Podemos. Así, cerrando un pacto con ERC, los de Irene Montero consuman una venganza que le tenían preparada desde hace años.

El pacto ERC-Podemos es importante por dos motivos: no sólo certifica que hay dos almas de la izquierda a la izquierda del PSOE, sino que deja al descubierto las maniobras de una parte de la izquierda que quiere enterrar a los podemitas.

La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau EUROPA PRESS

El desgaste de la lideresa

La última finta de Colau aduciendo que su candidatura no era firme y que podría dar marcha atrás no era altruista ni inocente, según entienden en Podemos, que se esperan “cualquier cosa” de Colau.

El dirigente podemita citado explica que la previsible debacle de los comunes en los sondeos son la causa del desgaste de Colau los últimos días. “¿Con qué cara quiere presidir España si pierde más de la mitad de sus diputados y se queda con dos o tres escaños sólo?”, arguye este dirigente.

Negociación secreta

En realidad, la exalcaldesa de Barcelona esperaba una candidatura plácida, que ya había trabajado desde hace meses y que tenía atada desde mayo pasado, tras una negociación secreta con la cúpula de Más Madrid. Su previsión era que la esperasen con una alfombra roja en la capital de España.

Pero se ha encontrado con un revés inesperado: los comunes pueden perder hasta dos tercios de sus diputados por Cataluña, lo que pondría al Frente Amplio ante un auténtico dilema: dar la presidencia de España a la líder de una lista perdedora no sería bien visto por sus socios de otras comunidades.

Tapar el fracaso

Según el dirigente aludido, la maniobra de recular y poner sobre la mesa su candidatura diciendo que renunciaba para que Podemos se pudiera incluir en el Frente Amplio “no es otra cosa que tapar lo que se prevé un fracaso de su lista. Si Colau pierde, aunque sólo sea la mitad de sus diputados, las demás confluencias deberán reconsiderar si aceptar que Colau, con ese fracaso en la mochila, pueda ser la aspirante a la presidencia del Gobierno”.

Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona AJ BCN

Por tanto, “su supuesto sacrificio no lo es tanto: es una maniobra para tapar sus debilidades”. Las necesidades de las izquierdas jugaban a favor de las tesis de Colau, pero la jugada le ha salido al revés.

Lo cierto es que las izquierdas españolas originales no se fían de la lideresa catalana por su afán de protagonismo. Además, la consideran una traidora porque fue ella la que propició la escisión de Sumar y la fractura del bloque de la izquierda al apoyar a Yolanda Díaz en lugar de apostar por Podemos.

Noticias relacionadas