Desplazarse en transporte público por Barcelona se ha convertido en una de las mejores opciones para evitar los atascos en la ciudad.
El aumento constante de pasajeros --que en 2025 batió récords con cerca de 480 millones de validaciones-- exige exprimir al máximo la capacidad del suburbano de la capital catalana.
Para responder a este desafío, Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha activado un ambicioso plan de inversión que transformará la movilidad urbana bajo tierra a partir de 2029.
El gran titular de este despliegue se lo lleva la Línea 5 (L5 / Azul). Con la nueva reorganización de la flota, la L5 se coronará como la línea con la frecuencia de paso más alta de toda la red del metro de Barcelona, logrando que en las horas de máxima afluencia pase un convoy cada 2 minutos y 15 segundos. Esta cifra supone una reducción en el tiempo actual, que se sitúa en 2:29.
Junto con la Línea 1 (L1 / Roja), estas dos arterias concentran más del 50% de los viajes totales del metro convencional, por lo que su optimización era la gran prioridad de la administración.
Así quedarán las frecuencias en hora punta en 2029
El objetivo central de la licitación es que ninguna línea convencional del metro supere los 3 minutos y medio de espera en hora punta.
La estación de metro de Diagonal en la L5
Los 13 trenes destinados de forma directa e indirecta a la red tradicional recortarán los tiempos de la siguiente manera:
- Línea 5 (Azul): Pasará a 2:15 minutos (recibe trenes reasignados procedentes de la L3).
- Línea 1 (Roja): Se reducirá de los 3 minutos actuales a 2:38 minutos (recibirá 4 trenes nuevos).
- Línea 2 (Lila): Bajará de 3:15 a 2:50 minutos (recibirá 3 trenes nuevos de este lote).
- Línea 3 (Verde): Pasará de 3:28 a 3:20 minutos (recibirá 5 trenes nuevos).
- Línea 4 (Amarilla): Se recortará de 3:57 a 3:26 minutos (recibirá 1 tren nuevo).
Un convoy del metro de Barcelona en la estación
El efecto dominó para desbloquear el tramo central de la L9
La adquisición de estos 35 convoyes no solo beneficiará a las líneas tradicionales, sino que es la pieza clave para la esperada puesta en marcha del tramo central de la Línea 9 (L9).
De las 35 unidades compradas, 22 se destinarán a la Línea 2.
Esto permitirá liberar 22 trenes de la serie actual de la L2 para transferirlos directamente a la L9, ya que comparten la misma tecnología de conducción automática.
De este modo, la L9 contará con la flota necesaria para operar a pleno rendimiento cuando se completen sus obras.
Inversión millonaria y convoyes de última generación
La licitación supone un desembolso de 330 millones de euros --con opción a ampliar cuatro trenes más--, financiado de forma conjunta por las administraciones consorciadas a través de la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM).
Un convoy del metro de Barcelona entrando en una estación de la L1
La Generalitat de Catalunya asumirá el 51% del coste, mientras que el Ayuntamiento de Barcelona se encargará de otro 25% de la partida económica destinada a la compra. El 24% del coste restante lo asumirá el Área Metropolitana de Barcelona (AMB).
Los convoyes que comenzarán a llegar en 2029 serán más sostenibles, ligeros y eco-diseñados con materiales reciclables para reducir el consumo energético.
Además, incorporarán tecnología de mantenimiento predictivo para evitar averías, cumplirán con los estándares más estrictos de ciberseguridad y ofrecerán mejoras notables en accesibilidad, climatización e información en tiempo real para el viajero.
