Barcelona avanza hacia una nueva forma de utilizar el transporte público. La Autoritat del Transport Metropolità (ATM) ha puesto en marcha la licitación de los servicios bancarios necesarios para que los actuales validadores de la T-Mobilitat puedan aceptar directamente tarjetas de crédito y débito.
La previsión es que este sistema pueda comenzar a funcionar en 2027. De esta manera, los usuarios podrán adquirir un billete sencillo acercando su tarjeta bancaria al validador, sin tener que comprar previamente el título en una máquina ni disponer de una T-Mobilitat.
Un cambio pensado para el billete sencillo
La nueva modalidad estará inicialmente dirigida al billete sencillo de los diferentes medios de transporte integrados en el sistema: metro, autobús, tren y tranvía. Por el momento, la medida no supone la desaparición de la T-Mobilitat ni de los títulos multiviaje.
Un usuario del metro de Barcelona validando el billete sencillo en las máquinas
El funcionamiento será similar al de otros sistemas de pago contactless: el viajero acercará su tarjeta bancaria al lector habilitado y podrá acceder al transporte tras realizar el pago. La ATM deberá ahora completar la contratación de los servicios que permitan gestionar estas operaciones bancarias.
Los actuales lectores se adaptarán al pago bancario
Uno de los aspectos destacados del proyecto es que no será necesario sustituir todos los validadores actuales. La intención es aprovechar los lectores que ya funcionan con la T-Mobilitat y adaptarlos para que puedan reconocer también las tarjetas bancarias.
La implantación tendrá que coordinar a los diferentes operadores que forman parte de la red metropolitana. El objetivo es que el sistema pueda utilizarse de manera sencilla en los distintos medios de transporte, evitando que los usuarios tengan que conocer previamente el funcionamiento de la T-Mobilitat para realizar un viaje puntual.
Una alternativa para quienes utilizan el transporte de forma ocasional
El nuevo sistema puede resultar especialmente útil para los usuarios ocasionales y visitantes, que podrán utilizar el transporte público sin tener que comprar o recargar previamente una tarjeta.
Máquinas de venta de billetes de metro
También permitirá reducir la dependencia de las máquinas expendedoras y del efectivo para quienes únicamente necesiten realizar un trayecto. El proyecto, sin embargo, convivirá con los actuales títulos de transporte, por lo que la T-Mobilitat continuará siendo necesaria para quienes utilicen abonos y otros títulos distintos del billete sencillo.
Barcelona se suma al pago contactless
Con esta iniciativa, el área metropolitana de Barcelona avanza hacia un modelo de pago abierto con tarjeta bancaria, una fórmula que ya está presente en diferentes redes de transporte de grandes ciudades.
El siguiente paso será la adjudicación de los servicios bancarios licitados por la ATM y la posterior adaptación de los sistemas. La previsión apunta a 2027, aunque la fecha definitiva de puesta en funcionamiento dependerá del desarrollo de este proceso.
