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La marca Rodalies tiene los días contados.

La Generalitat de Catalunya ha decidido reformular la denominación de toda la red del sistema de transporte público catalán que opera bajo el control del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica --ya sea como servicios que presta directamente o empresas adscritas-- para agrupar todos los servicios de la red autonómica bajo una misma 'marca madre' o 'paraguas'.

Lo hace para ordenar el mapa del transporte público catalán que le permita acabar con la "elevada fragmentación" y la "falta de coherencia global" de la amplia red, a la que se han ido incorporando numerosas denominaciones con la ampliación de servicios, en especial del autobús interurbano.

La nueva estructura de denominación única deberá permitir contar con un sistema "robusto, simplificado y fácilmente identificable" para el conjunto de la ciudadanía usuaria, asegura uno de los documentos elaborados por la conselleria que lidera Sílvia Paneque.

Un tren de Rodalies de Cataluña operado por Renfe / RENFE

Adiós a Rodalies y FGC

De esta forma, el ejecutivo de Salvador Illa eliminará el nombre del polémico servicio ferroviario de cercanías, que durante los últimos años ha concentrado las quejas por las recurrentes incidencias de la red, que han afectado el día a día de miles de usuarios.

También se verán afectadas las marcas del sector ferroviario Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), así como Infraestructures Ferroviàries de Catalunya (IFERCAT) y Centrals i Infraestructures per a la Mobilitat i les Activitats Logístiques (CIMALSA), los dos entes públicos dedicados a la gestión de infraestructuras de transporte.

Asimismo, en el caso de Rodalies, el Departament señala explícitamente que la implantación de la nueva identidad debe tener en cuenta el marco del traspaso del servicio y la constitución de la nueva entidad conjunta Estat-Generalitat

En el ámbito del transporte por carretera, los servicios de bus se integrarán en la misma marca.

De esta forma, Clic.cat, dedicado al transporte público a demanda diseñado para zonas rurales o con baja densidad de población, Exprés.cat, la red de autobuses interurbanos de altas prestaciones, connECT, la iniciativa de movilidad transfronteriza para mejorar las conexiones entre pueblos de Catalunya y Francia, y las numerosas líneas de bus interurbano dejarán atrás todas estas nomenclaturas.

Las marcas de transporte público que se van a integrar bajo la nueva marca

En cambio, se salvan de la transformación las líneas del metro de Barcelona y del Tram, ya que son gestionadas por Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) y un grupo integrado por entidades públicas como FGC o TMB y empresas privadas como Alstom, Globalvia, Comsa o FCC.

A la espera del traspaso de Rodalies

La decisión del ejecutivo autonómico de Illa llega en un momento de gran transformación, y a la vez vulnerabilidad, del sistema de movilidad --tal como reconocen fuentes del mismo Departament--, con la mirada puesta, especialmente, en el traspaso de Rodalies, que debe culminar en 2027 tras el acuerdo de ERC con el PSOE para las investiduras de Pedro Sánchez y Salvador Illa.

La nueva empresa, constituida bajo el nombre de Rodalies de Catalunya SME S.A. asumirá la gestión de la R1 y de forma progresiva la gestión de todos los servicios e infraestructuras tras la primera bilateral entre Generalitat y Gobierno durante este próximo otoño, tal como aseguró la misma Paneque.

La misma consellera dirigirá el órgano de gobierno de la empresa, que cuenta también con el comisionado del traspaso integral de Rodalies, Pere Macias, la directora adjunta de Infraestructuras de la Generalitat, Tere Torres, el exsecretario de movilidad bajo el mandato de ERC, Marc Sanglas, o el también consejero delegado, hasta ahora director del metro de Barcelona, Òscar Playà.

Desde el Departament matizan que en el ámbito ferroviario la nueva arquitectura de marca debe adaptarse al proceso de traspaso del servicio y tener en cuenta la constitución de la nueva entidad conjunta.

Además, está en marcha el despliegue de la T-Mobilitat más allá del área metropolitana de Barcelona --donde se instauró en 2019-- para que llegue a todo el transporte público de Catalunya y permita unificar el sistema integrado .

Tren de FGC FGC

El cambio se hace también teniendo en cuenta el nuevo marco concesional del transporte interurbano por carretera, previsto para 2034, cuando finaliza la prórroga concedida este mismo año por el Parlament a cambio de mejoras en los vehículos. Todo el panorama quedará completado por la incorporación de nuevos servicios e infraestructuras de transporte público.

Un informe recomienda el cambio

La reestructuración del sistema llega tras un informe elaborado en 2023 para estudiar el sistema de marcas del transporte público catalán, que detectó "problemáticas" que han dificultado la comprensión por parte de la ciudadanía y que impiden "proyectar una imagen unitaria como servicio esencial y estratégico de país".

El texto --elaborado bajo el mandato de Pere Aragonés-- señaló la "falta de percepción clara" por parte de los usuarios de los distintos medios de transporte público y recomendaba "ordenar y unificar el ecosistema existente" con el fin de crear una sola marca que "permita estructurar y reforzar la comunicación de servicios y operadores".

Un tren de Renfe en una imagen de archivo / RENFE

Tres fases de desarrollo

La voluntad del gobierno autonómico es desplegar la nueva marca 'madre' en tres fases hasta culminar la unificación completa de todos los transportes públicos.

De esta forma, las marcas actuales --como Rodalies de Catalunya, FGC, Exprés.cat o Clic.cat-- convivirán e hibridarán primero con el nuevo logo hasta ser integradas y absorbidas.

En un primer instante, para abrir el proceso de cambio progresivo, las marcas actuales van a compartir su existencia con la nueva denominación, que acompañará a los logos de Rodalies, FGC y resto de emblemas actuales.

Autobús interurbano en una imagen de archivo Ayuntamiento de Barcelona

En una segunda fase, llamada de hibridación, la nueva denominación cobrará el peso principal y los nombres actuales quedarán en segundo plano antes de llegar a la unificación definitiva, cuando las identidades tradicionales serán absorbidas bajo el modelo unificado de la nueva marca.

Concurso cerrado

Para llevar a cabo el cambio, la Generalitat ha sacado a concurso un contrato público valorado en 278.400 euros para que una empresa especializada ponga nombre, diseñe y cree la nueva marca.

Además deberá encargarse de la definición de la estrategia, la identidad visual, la arquitectura, el desarrollo de la identidad auditiva, el manual de identidad corporativa y el sistema de señalética asociado a la marca. Todo ello, apuntan los documentos consultados por este medio, iniciará como pronto a partir del 1 de enero de 2027, momento a partir del cual empieza a contar los seis meses de los que dispone la empresa ganadora para entregar todos los materiales, siempre y cuando se cumplan los plazos.

Fuentes del departament han explicado en conversación con Metrópoli que se trata de un proyecto que se encuentra en fase inicial y han descartado que se elimine ninguna otra marca, pese a que los documentos consultados por este digital, adjuntados en el Portal de Contratación Pública del Departament de Territori indican la sustitución progresiva de todas las marcas de transporte público.